Presentamos el caso de una mujer de 35 años de edad que al sufrir un accidente de tráfico notó dolor y contractura en el cuello y molestias en el miembro superior derecho. Los exámenes neurológicos y radiográficos fueron normales, lo que indujo al diagnóstico de esguince cervical. La resonancia magnética demostró la existencia de discopatía C6-C7, que podía justificar la sintomatología braquial. Realizó varios tratamientos con medicación y fisioterapia que le mejoraban la intensidad del dolor pero no la actitud y la funcionalidad cervical. El examen físico permitió después localizar la lesión en la región cervical alta y el escáner fue determinante en el diagnóstico. Las imágenes en el atlas, junto a las encontradas en el occipital y maxilar, significaron el diagnóstico de displasia fibrosa polios totica. La localización en el atlas, infrecuente y de difícil abordaje, y la ausencia de síntomas neurológicos desaconsejaron el tratamiento quirúrgico. Siguió tratamiento sintomático del dolor (antinflamatorios no esteroideos y analgésicos) y de la depresión reactiva.