Irene Carceller Ramírez, Carla Álvarez Conde, Elena Arquillué Familiar, Carlota Clemente Ansón, Raúl Calvera Rábanos
La enfermedad de Crohn (EC) es una patología inflamatoria intestinal (EII) crónica de origen autoinmune que se caracteriza por la inflamación transmural y segmentaria del tracto gastrointestinal. A diferencia de la colitis ulcerosa, la EC puede afectar cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, aunque su localización más común es el íleon terminal. Esta enfermedad se presenta en brotes recurrentes y tiene una sintomatología variable que incluye dolor abdominal, diarrea, pérdida de peso, fiebre y fatiga. Es una patología de causa multifactorial, en la que intervienen factores genéticos, inmunológicos y ambientales. El diagnóstico se basa en la evaluación clínica, endoscopia, pruebas de imagen y biopsias. El tratamiento es multidisciplinario, centrándose en el control de la inflamación, la prevención de los brotes y el manejo de las complicaciones, que pueden ser graves como las fístulas, abscesos y estenosis. El rol del personal de enfermería es crucial en la educación del paciente, la promoción de la adherencia terapéutica y el soporte emocional, permitiendo al paciente gestionar su enfermedad de manera proactiva y mejorar su calidad de vida.
Crohn’s disease (CD) is a chronic inflammatory bowel disease (IBD) of autoimmune origin characterised by transmural and segmental inflammation of the gastrointestinal tract. Unlike ulcerative colitis, CD can affect any part of the digestive tract, from the mouth to the anus, although its most common location is the terminal ileum. This disease occurs in recurrent flare-ups and has variable symptoms, including abdominal pain, diarrhoea, weight loss, fever and fatigue. It is a multifactorial condition involving genetic, immunological and environmental factors. Diagnosis is based on clinical evaluation, endoscopy, imaging tests and biopsies. Treatment is multidisciplinary, focusing on controlling inflammation, preventing flare-ups and managing complications, which can be serious, such as fistulas, abscesses and stenosis. The role of nursing staff is crucial in patient education, promoting therapeutic adherence and emotional support, enabling patients to manage their disease proactively and improve their quality of life.