El fallo hepático fulminante tras hepatectomía es una complicación poco frecuente pero potencialmente mortal, incluso en pacientes sin hepatopatía conocida.
Se presenta el caso de un varón de 59 años sin antecedentes de enfermedad hepática que se somete a una resección hepática parcial por una lesión indeterminada. En el seguimiento postoperatorio, el paciente desarrolla un cuadro de dolor en hipocondrio derecho, deterioro progresivo del estado general y alteración del perfil hepático. La sospecha inicial de fuga biliar por hallazgos radiológicos, no confirmada posteriormente, retrasa la sospecha de fallo hepático primario. El paciente evolucionó rápidamente hacia una encefalopatía hepática y fue sometido a trasplante hepático en situación de urgencia 0, con desenlace fatal. Este caso ilustra la necesidad de mantener una alta sospecha de insuficiencia hepática postquirúrgica incluso en ausencia de hepatopatía conocida, así como la importancia de la derivación precoz a centros trasplantadores.
Fulminant liver failure after hepatectomy is an uncommon but potentially fatal complication, even in patients without known liver disease.
We present the case of a 59-year-old man with no history of liver disease who undergoes partial hepatectomy for an indeterminate lesion. During postoperative follow-up, the patient develops right upper quadrant pain, progressive deterioration of general condition, and abnormal liver function tests. An initial suspicion of bile leak based on imaging findings, later unconfirmed, delays consideration of primary liver failure. The patient rapidly progresses to hepatic encephalopathy and undergoes emergency liver transplantation (status 0), with a fatal outcome. This case highlights the importance of maintaining a high index of suspicion for postoperative liver failure even in the absence of known liver disease, as well as the need for early referral to transplant centers.