Isabel Gala Hernandez, Cristina Palomares Vizcarra, Marta Soriano García, Vega Torán Esteban, Pablo Sancho Sinisterra
La fractura de cadera es la lesión más común en personas mayores de 65 años y se define como la interrupción del tejido óseo en cualquier parte de la articulación. Se clasifican en intracapsular y extracapsular. Los factores de riesgo incluyen la edad avanzada, osteoporosis, deficiencias de vitamina D y uso prolongado de corticoides entre otros muchos.
Los síntomas principales son dolor intenso, incapacidad para caminar, y la presenta de acortamiento de la pierna y rotación externa en la exploración física. El diagnóstico se confirma a través de una radiografía de la cadera. El tratamiento se basa en la intervención quirúrgica mediante la colocación de tornillos o reemplazos de cadera.
Las complicaciones de este proceso incluyen coágulos sanguíneos, neumonías y pérdida de masa muscular, aumentando el riesgo de nuevas caídas y de mortalidad postoperatoria. Por ello, la prevención de estas fracturas cobra un papel importante, pudiendo así reducir la morbimortalidad de nuestros ancianos.
Hip fracture is the most common injury in people over the age of 65 and is defined as the disruption of bone tissue in any part of the hip joint. It is classified as either intracapsular or extracapsular. Risk factors include advanced age, osteoporosis, vitamin D deficiency, and prolonged use of corticosteroids, among many others.
The main symptoms are severe pain, inability to walk, and the presence of leg shortening and external rotation during physical examination. Diagnosis is confirmed through a hip X-ray. Treatment is based on surgical intervention, involving the placement of screws or hip replacement.
Complications of this condition include blood clots, pneumonia, and muscle mass loss, all of which increase the risk of new falls and postoperative mortality. Therefore, the prevention of these fractures plays a crucial role in reducing morbidity and mortality in the elderly population.