Marta Luisa Bandera López, Virginia Escaño-Cardona, María Deseada Caballero León
La familia es el primer recurso que brinda mayor beneficio al adulto mayor, al entregarle atención y protección en los procesos físicos y mentales por los que atraviesan, especialmente cuando la persona no posee el apoyo de otras redes de atención. Es considerada el principal soporte social del anciano, debido a que las relaciones y el amparo de los seres queridos son claves importantes en la lucha contra la soledad. Por ello en esta nueva etapa podría ser de ayuda al adulto mayor el asumir el rol de abuelo, entendiendo como tal una figura significativa, capaz de dar cariño y sabiduría de acuerdo con su experiencia vivida de tantos años. Así mismo la familia, le puede proporcionar un conjunto de experiencias compartidas, evitando condiciones de aislamiento social por falta de compañerismo, contacto físico con personas significativas, cumpliendo funciones protectoras y amortiguadoras contra la enfermedad, al aumentar la probabilidad de que el adulto mayor cuide su estado de salud, disminuyendo la hospitalización, previene o pospone el ingreso en residencias de la tercera edad y pueden sustituir o completar la red social formal. El presente estudio tiene como objetivo describir a través del relato biográfico, la experiencia de una joven de 26 años como cuidadora principal de su abuela, la cual padece multipatologías y edad avanzada. Hemos elegido el relato biográfico por ser el método más especial y adecuado que mejor muestra y transmite la importancia de la entrega de los cuidadores y sus inseguridades y capacidad de aprendizaje. Los cuidados que precisa, el conocimiento y control que ha aprendido sobre la enfermedad, y cómo es su día a día forman parte del relato.