Objetivo: Analizar las actitudes, conocimientos y necesidades formativas en dolor crónico entre médicas y médicos de familia socias/os de SemFYC.
Diseño: Estudio descriptivo transversal mediante encuesta online autoadministrada y anónima.
Emplazamiento: Atención primaria en el ámbito estatal.
Participantes: 700 médicas/os de familia y residentes socias/os de semFYC. La muestra fue no probabilística por conveniencia.
Mediciones principales: Cuestionario con variables sociodemográficas, actitudes profesionales (ítems sobre prácticas clínicas y percepciones autoinformadas), conocimientos en neurofisiología del dolor (cuestionario R-NPQ Spanish) y necesidades formativas percibidas.
Resultados: Un 69,3% prescribe opioides menores en dolor musculoesquelético crónico y, si no hay respuesta, un 34,9% optaría por opioides mayores. Un 32,2% solicita radiografía precoz en lumbalgia inespecífica. Más del 90% recomienda estrategias no farmacológicas. Un 58% percibe tener pocas herramientas para el abordaje del dolor persistente y la demanda de formación específica supera el 94%. El cuestionario R-NPQ mostró lagunas relevantes en conocimientos, especialmente en ítems clave. En el análisis multivariante, puntuaciones más bajas se asociaron con mayor edad. Por experiencia profesional, los médicos internos residentes (MIR) tendieron a pedir más pruebas de imagen y a explicar menos la fisiología del dolor.
Conclusiones: Se observan lagunas formativas importantes y discrepancias entre conocimiento teórico y práctica clínica, especialmente entre profesionales de la medicina en formación. Los resultados refuerzan la necesidad de incorporar estrategias educativas sistemáticas, basadas en el modelo biopsicosocial, que mejoren la capacitación y el abordaje del dolor crónico en atención primaria.
Objective: To analyze knowledge, attitudes, and training needs regarding chronic pain among family physicians who are members of SemFYC.
Design: Cross-sectional descriptive study using an anonymous, self-administered online survey.
Setting: Primary care at the national level.
Participants: 700 semFYC members, family physicians or residents. Non-probabilistic convenience sampling was used.
Main measurements: Questionnaire including sociodemographic variables, professional attitudes (items on clinical practices and self-reported perceptions), knowledge of pain neurophysiology (Spanish R-NPQ questionnaire), and perceived training needs.
Results: 69.3% prescribe minor opioids for chronic musculoskeletal pain and, if unresponsive, 34.9% would opt for major opioids. 32.2% request early X-ray for nonspecific low back pain. More than 90% recommend non-pharmacological strategies. 58% perceive having few tools for managing persistent pain, and over 94% demand specific training. The R-NPQ questionnaire revealed significant knowledge gaps, particularly in key items. In the multivariate analysis, lower scores were associated with older age. By professional experience, family medicine residents (MIR) tended to order more imaging tests and explain less about pain physiology.
Conclusions: Substantial training gaps and discrepancies between theoretical knowledge and clinical practice were observed, especially among residents. These findings underscore the need to implement systematic educational strategies, based on the biopsychosocial model, to improve training and the management of chronic pain in primary care.