El incremento global de la obesidad constituye uno de los mayores desafíos en salud pública debido a su estrecha relación con enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y otras patologías crónicas no transmisibles. En los últimos años, los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), en particular la semaglutida y la liraglutida, han emergido como herramientas terapéuticas eficaces en el manejo del exceso de peso. Estos fármacos modulan la secreción de insulina y el apetito, ya que inducen pérdidas ponderales clínicamente significativas y mejoran los parámetros cardiometabólicos. La evidencia reciente, proveniente de ensayos clínicos y estudios del mundo real, demuestra una eficacia superior de la semaglutida frente a la liraglutida, con perfiles de seguridad comparables. No obstante, la respuesta individual, los efectos gastrointestinales y la adherencia terapéutica son factores determinantes del éxito del tratamiento. Esta revisión sintetiza la evidencia actual sobre la eficacia, la efectividad y la seguridad de ambos fármacos en adultos con obesidad y resalta su impacto potencial en la prevención de enfermedades metabólicas y en la calidad de vida, así como las consideraciones clínicas y de salud pública derivadas de su uso prolongado.
The global increase in obesity constitutes one of the most significant public health challenges due to its close relationship with cardiovascular disease, type 2 diabetes, and other chronic non-communicable diseases. In recent years, glucagon-like peptide-1 (GLP-1) receptor agonists, particularly semaglutide and liraglutide, have emerged as effective therapeutic tools for the pharmacological management of excess weight. These drugs act by modulating insulin secretion and appetite, resulting in clinically significant weight loss and improvements in cardiometabolic parameters. Recent evidence from clinical trials and real-world studies suggest that semaglutide exhibits superior efficacy compared to liraglutide, with comparable safety profiles. However, individual responses, gastrointestinal effects, and therapeutic adherence remain determinants of treatment success. This review synthesizes the current evidence on the efficacy, effectiveness, and safety of both drugs in adults with obesity, highlighting their potential impact on the prevention of metabolic diseases and quality of life, as well as the clinical and public health considerations arising from their prolonged use.