El parto prematuro constituye una de las principales causas de morbimortalidad neonatal1, asociado frecuentemente a infecciones urinarias, bajo peso materno, estrés psicosocial y hábitos nocivos. Se presenta el caso clínico de una gestante de 28 semanas con síntomas urinarios y dinámica uterina aumentada, atendida en el servicio de urgencias obstétricas del Hospital Obispo Polanco (Teruel). Mediante un abordaje interdisciplinar, se aplicó una valoración estructurada basada en el modelo de Virginia Henderson, con diagnósticos enfermeros NANDA, intervenciones NIC y resultados NOC.
La paciente presentaba factores de riesgo como índice de masa corporal bajo y consumo de tabaco. El tratamiento incluyó tocolíticos2, antibióticos, corticoides para maduración pulmonar fetal y cuidados de enfermería enfocados en el alivio del dolor, mejora del confort, control de la eliminación urinaria y apoyo emocional. El enfoque biopsicosocial y la coordinación del equipo sanitario permitieron estabilizar el cuadro clínico y mejorar la experiencia materna.
Este caso demuestra la importancia de la actuación precoz, la educación sanitaria y el acompañamiento profesional en contextos obstétricos de alto riesgo. Se evidencia el rol clave de la enfermería en la atención holística, personalizada y basada en la evidencia, que favorece tanto los resultados perinatales como el bienestar materno.
Premature birth is one of the main causes of neonatal morbidity and mortality, often associated with urinary tract infections, low maternal weight, psychosocial stress, and harmful habits. We present the clinical case of a 28-week pregnant woman with urinary symptoms and increased uterine dynamics, treated in the obstetric emergency department of the Obispo Polanco Hospital (Teruel). Using an interdisciplinary approach, a structured assessment based on Virginia Henderson’s model was applied, with NANDA nursing diagnoses, NIC interventions and NOC outcomes.
The patient had risk factors such as low body mass index and tobacco use. Treatment included tocolytics, antibiotics, corticosteroids for foetal lung maturation, and nursing care focused on pain relief, improved comfort, urinary elimination control, and emotional support. The biopsychosocial approach and coordination of the healthcare team stabilised the clinical picture and improved the maternal experience.
This case demonstrates the importance of early intervention, health education, and professional support in high-risk obstetric contexts. It highlights the key role of nursing in holistic, personalised, and evidence-based care, which promotes both perinatal outcomes and maternal well-being.