Paula Garcia Jordan, Nilsa Carmen Viejo Lezcano, Raquel Brinquis Seco, Pilar Angela Pulido Arellano, Miguel Bernal Rosa
Las bebidas alcohólicas están presentes en nuestra sociedad desde hace muchos años y su consumo es habitual por gran parte de la población, llegando a normalizar esto en la vida diaria.
El alcohol es uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades más prevalentes en España, enfermedades cardiovasculares principalmente, así como para el desarrollo de cáncer. Además, tiene una alta repercusión familiar y social en varios aspectos.
No solamente un consumo crónico de alcohol puede acarrear estas consecuencias, sino también aquellos consumos intensivos, conocidos como binge drinking, cada vez más frecuentes en la sociedad.
El 92,9% de la población de entre 15 y 64 años ha consumido alcohol alguna vez en los últimos 12 meses. Especialmente preocupante es el inicio temprano del consumo, situado en torno a los 13,9 años en la población adolescente, lo cual incrementa el riesgo de desarrollar dependencia y sufrir efectos adversos sobre la salud física, mental y social.
No existe un consumo de alcohol completamente seguro, por lo que se establecen unos límites de bajo riesgo. El consumo de alcohol perjudica la salud y consumir por encima de estos límites se asocia a una mayor mortalidad. El riesgo solo se evita si se consume alcohol.
Alcoholic beverages have been present in our society for many years, and their consumption is common among a large part of the population, becoming normalized in daily life.
Alcohol is one of the main risk factors for the most prevalent diseases in Spain, especially cardiovascular diseases, as well as for the development of cancer. It also has a significant impact on family and social aspects in various ways.
Not only chronic alcohol consumption can lead to these consequences, but also intensive drinking patterns—known as binge drinking—which are increasingly common in society.
92.9% of the population aged 15 to 64 has consumed alcohol at some point in the last 12 months. Particularly concerning is the early onset of consumption, around the age of 13.9 among adolescents, which increases the risk of developing dependency and experiencing negative effects on physical, mental, and social health.
There is no completely safe level of alcohol consumption; therefore, low-risk drinking limits have been established. Alcohol consumption harms health, and exceeding these limits is associated with higher mortality. The only way to eliminate the risk is by not consuming alcohol.