El vaginismo y la dispareunia son disfunciones sexuales femeninas frecuentes, caracterizadas por dolor o imposibilidad de mantener relaciones sexuales con penetración, que afectan negativamente la calidad de vida de las mujeres. Su origen es multifactorial, incluyendo factores físicos, psicológicos y socioculturales. A pesar de su prevalencia, muchas veces permanecen sin diagnóstico debido a barreras como el tabú social, la falta de formación profesional y la vergüenza de las pacientes al verbalizar sus síntomas. El tratamiento más eficaz es el enfoque multidisciplinar que combina terapia psicológica, fisioterapia del suelo pélvico y, en algunos casos, tratamiento farmacológico. Las matronas, como profesionales clave en salud sexual y reproductiva, están en una posición privilegiada para detectar precozmente estos trastornos, proporcionar educación sexual, acompañamiento emocional y derivación a recursos especializados. Esta revisión pone de manifiesto la importancia de la implicación activa de las matronas en la atención a las disfunciones sexuales femeninas, así como la necesidad de reforzar su formación en sexualidad. Una atención empática, informada y libre de juicios permite abordar estas problemáticas desde una perspectiva integral, mejorando la salud sexual y el bienestar emocional de las mujeres.
Vaginismus and dyspareunia are common female sexual dysfunctions characterized by pain or the inability to engage in penetrative intercourse, which negatively affect women’s quality of life. Their origins are multifactorial, including physical, psychological, and sociocultural factors. Despite their prevalence, they often remain undiagnosed due to barriers such as social taboos, lack of professional training, and patients’ embarrassment when verbalizing their symptoms. The most effective treatment is a multidisciplinary approach that combines psychological therapy, pelvic floor physiotherapy, and, in some cases, pharmacological treatment. Midwives, as key professionals in sexual and reproductive health, are in a privileged position to detect these disorders early, provide sexual education, emotional support, and referral to specialized resources. This review highlights the importance of midwives’ active involvement in the care of female sexual dysfunctions, as well as the need to strengthen their sexuality education. Empathetic, informed, and judgment-free care allows these issues to be addressed from a comprehensive perspective, improving women’s sexual health and emotional well-being.