El dolor es una de las principales causas de consulta médica en el mundo, puesto que se trata de la manifestación de múltiples patologías tanto agudas como crónicas. Para su tratamiento, está ampliamente extendido el uso de Anti-Inflamatorios No Esteroideos (AINEs) dada su eficacia analgésica, antiinflamatoria y antipirética. Sin embargo, su uso no está exento de riesgos ya que, entre los efectos adversos reconocidos, varios estudios han demostrado una elevación clínicamente significativa de las cifras de presión arterial, tanto en individuos normotensos como hipertensos adecuadamente controlados. El objetivo principal es, mediante la representación del siguiente caso clínico, concienciar del uso prudente de este tipo de fármacos en pacientes con riesgo cardiovascular, individualizando el inicio de los mismos en cada caso.
Se describe el caso de un varón de 76 años de edad, con antecedente de hipertensión arterial (HTA) en tratamiento con Olmesartán/Hidroclorotiazida 80/12,5 mg, manteniendo buenos controles domiciliarios y en consulta de enfermería. Es valorado en el Centro de Salud por presentar cefalea intensa asociada a inestabilidad de 5 días de evolución, evidenciándose en la toma de constantes cifras de presión arterial sistólica (PAS) 210 mmHg y presión arterial diastólica (PAD) 110 mmHg. El paciente refiere varios episodios previos de lumbalgia con administración y prescripción de varios AINEs que ha estado tomado de forma frecuente durante los últimos 2 meses.
Pain is one of the main reasons for seeking medical attention worldwide, as it is a symptom of many acute and chronic conditions. Non-steroidal anti-inflammatory drugs (NSAIDs) are widely used to treat pain due to their analgesic, anti-inflammatory and antipyretic properties. However, its use is not without risk, as among the recognized adverse effects, several studies have demonstrated a clinically significant increase in blood pressure levels, both in normotensive and adequately controlled hypertensive patients. The main objective is, through the representation of the following clinical case, to raise awareness of the prudent use of these types of drugs in patients at cardiovascular risk, individualizing their initiation in each case.
This is a case study of a 76-year-old man with a history of high blood pressure (HBP) who was being treated with Olmesartan/Hydrochlorothiazide 80/12.5 mg and maintaining good control at home and at nursing consultations. He is assessed at the health centre for severe headache associated with instability lasting 5 days, evidenced by repeated blood pressure readings of 210/110 mmHg. The patient reports several previous episodes of low back pain with administration and prescription of several NSAIDs that have been taken frequently over the last 2 months.