El estado epiléptico es la urgencia neurológica más frecuente en neurología. Se produce cuando fallan los mecanismos encargados de interrumpir una crisis epiléptica o cuando se inicia una que se prolonga en el tiempo. Su incidencia se estima entre 3 y 42 casos por cada 100.000 personas al año, afectando principalmente a los extremos de la vida: niños y adultos mayores. La mortalidad varía según la edad y la causa subyacente; en la población pediátrica, suele ser inferior a la observada en adultos. Es por esto por lo que se trata de una emergencia neurológica, que requiere un reconocimiento y una intervención terapéutica adecuada y precoz.
En 2015, se adoptó de forma internacional un criterio práctico en el que se distinguen 2 momentos clave: el primero, en el que hay que iniciar el tratamiento; y el segundo tiempo, a partir de este, se considera elevado el riesgo de secuelas.
Status epilepticus is the most common neurological emergency in neurology. It occurs when the mechanisms responsible for stopping an epileptic seizure fail or when a seizure begins and persists over time. Its incidence is estimated at between 3 and 42 cases per 100,000 people per year, mainly affecting the extremes of life: children and older adults. Mortality varies depending on age and the underlying cause; in the pediatric population, it is usually lower than in adults. For this reason, it is considered a neurological emergency that requires prompt recognition and appropriate early therapeutic intervention.
In 2015, an internationally adopted practical criterion was established, distinguishing two key moments: the first, when treatment must be initiated, and the second, after which the risk of sequelae is considered high.