La menopausia precoz o insuficiencia ovárica prematura (IOP) se define como el cese de la función ovárica antes de los 40 años y afecta aproximadamente al 1% de las mujeres en edad reproductiva. Esta condición conlleva importantes consecuencias físicas, emocionales y sociales, incluyendo síntomas vasomotores, alteraciones urogenitales, infertilidad y riesgo aumentado de enfermedades cardiovasculares y osteoporosis. El diagnóstico se basa en la presencia de amenorrea junto con niveles elevados de FSH y bajos de estradiol, confirmados mediante análisis hormonales repetidos. El abordaje terapéutico incluye principalmente la terapia hormonal sustitutiva, además de intervenciones psicosociales y cambios en el estilo de vida que permitan a las pacientes mejorar su calidad de vida. La educación en salud y el apoyo psicológico son fundamentales para afrontar el impacto emocional del diagnóstico. La matrona desempeña un papel esencial en el acompañamiento integral de estas mujeres, ofreciendo orientación, detección precoz, seguimiento continuo y educación sobre autocuidado, salud sexual y prevención de complicaciones. Gracias a su proximidad y formación, se convierte en una figura clave dentro del equipo multidisciplinar. El estudio destaca la importancia de un enfoque centrado en la mujer, integral y humanizado, para mejorar el pronóstico y el bienestar de las pacientes con menopausia precoz.
Premature menopause or primary ovarian insufficiency (POI) is defined as the loss of ovarian function before the age of 40 and affects approximately 1% of women of reproductive age. This condition carries significant physical, emotional, and social consequences, including vasomotor symptoms, urogenital disorders, infertility, and increased risk of cardiovascular disease and osteoporosis. Diagnosis is based on the presence of amenorrhea with elevated FSH and low estradiol levels confirmed by repeated hormone testing. Treatment is mainly based on hormone replacement therapy, as well as psychosocial interventions and lifestyle changes aimed at improving patients’ quality of life. Health education and psychological support are essential to manage the emotional impact of the diagnosis. Midwives play a crucial role in the comprehensive care of these women by providing guidance, early detection, continuous follow-up, and education on self-care, sexual health, and prevention of complications. Their proximity and expertise make them a key figure within the multidisciplinary team. This study highlights the importance of a woman-centered, comprehensive, and humanized approach to improve outcomes and quality of life for women with premature menopause.