La afectación retiniana derivada de la diabetes mellitus representa hoy uno de los principales retos en la prevención de la ceguera evitable en adultos. La exposición crónica a la hiperglucemia provoca alteraciones metabólicas y microvasculares en la retina —como la disfunción del endotelio, la pérdida de pericitos y el remodelado vascular— que desembocan en isquemia y neovascularización patológica mediada por el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF). Se estima que entre el 30% y el 40% de los diabéticos desarrollan algún grado de retinopatía diabética (RD), con un incremento global reciente, aunque las formas avanzadas proliferativas muestran leve descenso, posiblemente por mejoras en el diagnóstico y tratamiento.
Se presenta el caso de un hombre de 55 años con diabetes tipo 2 insulino-dependiente, quien fue diagnosticado de retinopatía diabética proliferante en el ojo izquierdo y retinopatía no proliferativa moderada-severa en el derecho. El diagnóstico se apoyó en retinografía, angiografía fluoresceínica y tomografía de coherencia óptica. Se instauró tratamiento combinado con fotocoagulación panretiniana y terapias anti-VEGF con aflibercept, logrando mejoría visual y control de la neovascularización. Este caso subraya la importancia de la detección precoz y el manejo multidisciplinar en la evolución favorable de la RD avanzada.
Retinal complications stemming from diabetes mellitus present a major challenge in the fight against preventable blindness in adults. Chronic hyperglycemia results in metabolic and microvascular retinal changes—including endothelial dysfunction, pericyte loss, and vascular remodeling—which lead to ischemia and abnormal neovascularization driven by vascular endothelial growth factor (VEGF). Approximately 30–40% of diabetic patients will develop some degree of diabetic retinopathy (DR), with global numbers rising, although advanced proliferative forms have slightly decreased in prevalence thanks to improved screening and treatment options.
We report the case of a 55-year-old man with insulin-dependent type 2 diabetes, diagnosed with proliferative diabetic retinopathy in the left eye and moderate-to-severe non-proliferative retinopathy in the right. Diagnosis was based on fundus photography, fluorescein angiography, and optical coherence tomography. The patient was treated with panretinal photocoagulation and anti-VEGF therapy (aflibercept), resulting in visual improvement and neovascularization control. This case underscores the key role of early detection and the multidisciplinary therapeutic approach in achieving successful outcomes in advanced DR.