María Jiménez Amuedo, Alicia Román Rojas, Francisco Javier Álvarez Arjonilla, Laura Santos Rodríguez
La menopausia representa una fase natural en la vida de la mujer caracterizada por el fin definitivo de la menstruación y acompañada de transformaciones hormonales, físicas y emocionales. Estos cambios pueden repercutir en el bienestar y la calidad de vida, por lo que la intervención de profesionales especializados resulta clave. Entre ellos, la matrona ocupa un lugar destacado, ya que su labor abarca no solo aspectos clínicos, sino también apoyo emocional, educación en salud y orientación para el autocuidado.
Diversos estudios respaldan la eficacia de intervenciones lideradas por matronas que utilizan metodologías estructuradas como el modelo GATHER (Saludar, Preguntar, Informar, Ayudar, Explicar y Hacer seguimiento). Este enfoque favorece un acompañamiento cercano y personalizado, que contribuye a reducir síntomas, mejorar la percepción de salud y promover la participación activa de la mujer en el manejo de su propia etapa menopáusica.
Además, la atención brindada por las matronas aborda la esfera sexual, un ámbito frecuentemente afectado en este periodo. La educación y el asesoramiento específico han demostrado mejoras en la función sexual, la autoestima y las relaciones interpersonales. También el uso de estrategias como el coaching en salud refuerza la adopción de hábitos beneficiosos y sostenibles.
La capacitación continua y la disponibilidad de recursos adecuados son esenciales para que las matronas puedan desarrollar plenamente estas funciones. Integrar su trabajo en redes de atención multidisciplinar amplifica el alcance de sus intervenciones.
En síntesis, la matrona desempeña un rol esencial y multidimensional durante la menopausia, ayudando a que las mujeres afronten esta etapa con mayor conocimiento, confianza y bienestar integral.
Menopause is a natural stage in a woman’s life marked by the permanent cessation of menstruation, accompanied by hormonal, physical, and emotional changes. These transformations can impact well-being and quality of life, making the involvement of specialized professionals essential. Among them, the midwife plays a key role, as her work goes beyond clinical care to include emotional support, health education, and guidance for self-care.
Research supports the effectiveness of midwife-led interventions that apply structured methodologies such as the GATHER model (Greet, Ask, Tell, Help, Explain, and Return). This approach promotes close, personalized support that helps reduce symptoms, enhance health perception, and encourage women’s active participation in managing their menopausal transition.
Midwife-led care also addresses sexual health, an area often affected during this stage. Education and targeted counseling have shown improvements in sexual function, self-esteem, and interpersonal relationships. Additionally, incorporating strategies such as health coaching reinforces the adoption of beneficial and sustainable lifestyle habits.
Ongoing professional training and access to adequate resources are essential for midwives to fully perform these functions. Integrating their work within multidisciplinary care networks further increases the reach and impact of their interventions.
In summary, the midwife plays an essential, multidimensional role during menopause, supporting women in navigating this stage with greater knowledge, confidence, and overall well-being.