Claudia Casanova Escuer, Lois Redondo Ibáñez, Nazaret Vázquez Maldonado, María Inés Gracia Cadarso, Álvaro Marzal Redondo
La enfermedad cardiovascular (ECV) es la principal causa de muerte y morbilidad en el mundo, afectando la calidad de vida. La dieta mediterránea ha demostrado reducir los factores de riesgo cardiovasculares, como colesterol LDL, obesidad, síndrome metabólico, hipertensión y diabetes mellitus. Este patrón alimentario se caracteriza por un alto consumo de aceite de oliva, frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y frutos secos; consumo moderado de pescado, vino y carne blanca; y bajo consumo de carnes rojas, procesadas y lácteos enteros. Sus componentes bioactivos mejoran la función endotelial, disminuyen la inflamación y favorecen la prevención primaria de enfermedades crónicas. Además, promueve hábitos saludables como ejercicio físico, sociabilidad y compartir comidas, reforzando sus beneficios.
Cardiovascular disease (CVD) is the leading cause of death and morbidity worldwide, affecting quality of life. The Mediterranean diet has been shown to reduce cardiovascular risk factors such as LDL cholesterol, obesity, metabolic syndrome, hypertension, and diabetes mellitus. This dietary pattern is characterized by high consumption of olive oil, fruits, vegetables, whole grains, legumes, and nuts; moderate consumption of fish, wine, and white meat; and low consumption of red meat, processed meat, and whole dairy products. Its bioactive components improve endothelial function, reduce inflammation, and promote the primary prevention of chronic diseases. In addition, it promotes healthy habits such as physical exercise, sociability, and sharing meals, reinforcing its benefits.