Álvaro Marzal Redondo, Claudia Casanova Escuer, Lois Redondo Ibáñez, Nazaret Vázquez Maldonado, María Inés Gracia Cadarso
La mastitis es una inflamación del tejido mamario, comúnmente asociada a infecciones bacterianas, que afecta tanto a mujeres como a hombres. Se clasifica en aguda y subaguda, dependiendo de la duración e intensidad de los síntomas. La mastitis aguda se caracteriza por un inicio repentino de dolor, enrojecimiento y fiebre, generalmente causada por bacterias como Staphylococcus aureus o Streptococcus. La mastitis subaguda, en cambio, se desarrolla de forma más lenta y sus síntomas suelen ser menos graves, aunque persistentes. El tratamiento tradicional de la mastitis se basa en el uso de antibióticos, que actúan eficazmente contra los patógenos comunes. Sin embargo, la resistencia bacteriana ha generado preocupación y ha impulsado la búsqueda de tratamientos alternativos. Investigaciones recientes han explorado antibióticos de última generación, como los inhibidores de la beta-lactamasa, y enfoques no antibióticos, como el uso de probióticos, terapias a base de plantas y soluciones tópicas antimicrobianas. Estos tratamientos alternativos buscan mejorar la eficacia terapéutica, reducir los efectos secundarios y prevenir la resistencia bacteriana. El estudio de estos tratamientos sigue siendo crucial para el manejo óptimo de la mastitis, mejorando los resultados clínicos y minimizando las complicaciones a largo plazo.
Mastitis is an inflammation of the breast tissue, commonly associated with bacterial infections, affecting both women and men. It is classified as acute and subacute, depending on the duration and intensity of symptoms. Acute mastitis is characterized by a sudden onset of pain, redness, and fever, usually caused by bacteria such as Staphylococcus aureus or Streptococcus. Subacute mastitis, on the other hand, develops more slowly, and its symptoms are typically less severe, though persistent. The traditional treatment for mastitis relies on antibiotics, which are effective against common pathogens. However, antibiotic resistance has raised concerns and driven the search for alternative treatments. Recent research has explored next-generation antibiotics, such as beta-lactamase inhibitors, and non-antibiotic approaches, including the use of probiotics, herbal therapies, and topical antimicrobial solutions. These alternative treatments aim to enhance therapeutic efficacy, reduce side effects, and prevent bacterial resistance. The study of these treatments remains crucial for the optimal management of mastitis, improving clinical outcomes and minimizing long-term complications.