Francisco Javier Álvarez Arjonilla, María Jiménez Amuedo, Alicia Román Rojas, Laura Santos Rodríguez
La matrona desempeña un papel vital en la atención clínica y transformadora frente a la violencia machista y sexual, integrando liderazgo, formación específica y respuesta sanitaria coordinada. Su intervención comprende la detección precoz, valoración integral, manejo urgente, recogida y custodia forense de pruebas, y el diseño de seguimientos personalizados. La implementación del Protocolo Común del Sistema Nacional de Salud para la Actuación Sanitaria ante la Violencia Sexual (2023) y del avanzado Protocolo Andaluz para la Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género ofrece un marco garantista, seguro y humanizado. Estos protocolos destacan la importancia de atender con especial cuidado a colectivos vulnerables y aplicar una perspectiva interseccional que reconozca la complejidad de factores sociales, culturales y personales que afectan la vivencia y atención de la violencia. La coordinación interdisciplinar, junto con la Ley Orgánica 2/2020, refuerza el papel de la matrona como figura garante de la autonomía, consentimiento informado y dignidad, asegurando una práctica ética y eficaz. Se evidencian también barreras como la falta de recursos, formación insuficiente y resistencias culturales, que deben ser superadas para avanzar hacia una sanidad inclusiva y sensible. Este artículo destaca el liderazgo clínico transformador de las matronas y ofrece recomendaciones para fortalecer su rol en la atención integral con perspectiva interseccional y derechos humanos.
The midwife plays a vital role in both clinical and transformative care in response to gender-based and sexual violence, integrating leadership, specialized training, and coordinated healthcare response. Her intervention includes early detection, comprehensive assessment, urgent management, forensic evidence collection and custody, and the design of personalized follow-ups. The implementation of the Common Protocol of the National Health System for Healthcare Action in Cases of Sexual Violence (2023) and the advanced Andalusian Protocol for Healthcare Action in Cases of Gender-Based Violence provides a guaranteed, safe, and humane framework. These protocols emphasize the importance of providing special care to vulnerable populations and applying an intersectional perspective that recognizes the complexity of social, cultural, and personal factors affecting the experience and management of violence. Interdisciplinary coordination, together with Organic Law 2/2020, reinforces the midwife’s role as a guarantor of autonomy, informed consent, and dignity, ensuring ethical and effective practice. Barriers such as lack of resources, insufficient training, and cultural resistance are also evident and must be overcome to advance toward an inclusive and sensitive healthcare system. This article highlights the transformative clinical leadership of midwives and offers recommendations to strengthen their role in comprehensive care with an intersectional and human rights-based perspective