Alicia Román Rojas, María Jiménez Amuedo, Francisco Javier Álvarez Arjonilla, Laura Santos Rodríguez
La lactancia materna es el método de alimentación más recomendado para bebés menores de seis meses, aportando beneficios inmunológicos, nutricionales y emocionales tanto para el lactante como para la madre. La matrona, profesional especializada en salud sexual, reproductiva e infantil, juega un papel central en la promoción, instauración y mantenimiento de la lactancia, facilitando técnicas adecuadas y apoyando a la madre en la resolución de dificultades. El uso de pezoneras puede ser útil en casos como pezones planos o invertidos, grietas dolorosas o succión débil, siempre bajo valoración clínica y con un plan de retirada progresiva.
Un protocolo de actuación eficaz incluye la detección temprana de problemas, la evaluación detallada de la técnica de agarre, la educación sobre lactancia exclusiva y la adaptación de las intervenciones a cada díada madre-bebé. La matrona actúa además como soporte emocional, fortaleciendo la confianza materna y previniendo el abandono precoz. La formación específica y la revisión continua de la evidencia permiten optimizar las indicaciones de uso de pezoneras, evitando su empleo indiscriminado que pueda interferir con la producción de leche.
Este artículo revisa el protocolo de actuación matronal y el uso de pezoneras, destacando la importancia de la intervención profesional personalizada para garantizar la eficacia de la lactancia y el bienestar de madre e hijo.
Breastfeeding is the recommended feeding method for infants under six months, providing immunological, nutritional, and emotional benefits for both the infant and the mother. The midwife, a professional specialized in sexual, reproductive, and child health, plays a central role in promoting, initiating, and supporting breastfeeding, facilitating proper techniques and assisting mothers in resolving difficulties. The use of nipple shields can be helpful in cases such as flat or inverted nipples, painful cracks, or weak suction, always under clinical assessment and with a plan for gradual removal.
An effective protocol includes early detection of problems, careful evaluation of latch technique, education on exclusive breastfeeding, and individualized interventions for each mother-infant dyad. The midwife also provides emotional support, strengthening maternal confidence and preventing early weaning. Specific training and continuous review of evidence optimize the indications for nipple shield use, preventing indiscriminate use that may interfere with milk production.
This article reviews midwifery protocols and the use of nipple shields, highlighting the importance of personalized professional intervention to ensure breastfeeding effectiveness and the well-being of both mother and child.