Lara Blasco Polo, Andrea Lazcorreta Celma, Elena Martín-Peñasco Osorio, Sandra Sáiz Zunda, Iria Quintela Sánchez
El hydrops fetalis no inmunitario (HFNI) es una patología grave, poco frecuente, que se caracteriza por la acumulación anormal de líquido en múltiples compartimentos del cuerpo fetal, como el abdomen, pulmones, corazón o tejido subcutáneo. Su etiología es diversa e incluye malformaciones cardiopulmonares, anemias severas, infecciones congénitas y síndromes genéticos. Esta patología representa un importante reto diagnóstico y asistencial, con una elevada tasa de mortalidad perinatal, especialmente en casos con evolución rápida o sin tratamiento oportuno.
En este artículo se presenta el caso de una recién nacida pretérmino (33+5 semanas), diagnosticada con HFNI durante el seguimiento prenatal. La gestante, de 41 años, cursó un embarazo único y controlado. Las pruebas prenatales realizadas, sugirieron signos y síntomas compatibles con la patología; las cuales, junto a las pruebas complementarias tras el parto, confirmaron el diagnóstico inicial.
El abordaje clínico de este caso requirió cuidados intensivos, destacando el papel esencial de enfermería en la vigilancia continua, el soporte respiratorio y hemodinámico, la administración de tratamiento, la prevención de complicaciones y el acompañamiento emocional a la familia.
Este caso evidencia la relevancia del rol enfermero en unidades neonatales críticas, y la importancia de una intervención precoz y coordinada para mejorar el pronóstico en pacientes con hidropesía fetal.
Non-immune hydrops fetalis (NIHF) is a rare but severe condition characterized by the abnormal accumulation of fluid in multiple fetal compartments, such as the abdomen, lungs, heart, or subcutaneous tissue. Its etiology is diverse and includes cardiopulmonary malformations, severe anemia, congenital infections, and genetic syndromes. NIHF presents a significant diagnostic and clinical challenge, with a high perinatal mortality rate, particularly in cases with rapid progression or delayed treatment.
This article presents the case of a preterm newborn (33+5 weeks gestation) diagnosed with NIHF during routine prenatal monitoring. The mother, 41 years old, experienced a single, well-controlled pregnancy. Prenatal assessments indicated signs and symptoms consistent with NIHF, and the diagnosis was confirmed through postnatal complementary tests.
The clinical management of this case required intensive care, highlighting the essential role of nursing in continuous monitoring, respiratory and hemodynamic support, medication administration, complication prevention, and emotional support for the family.
This case emphasizes the critical role of nursing professionals in neonatal intensive care units and underscores the importance of early, coordinated intervention to improve outcomes in patients with hydrops fetalis.