La sepsis es una de las principales causas de mortalidad en los servicios de urgencias y su manejo temprano es crucial para mejorar los desenlaces clínicos. En este contexto, los biomarcadores inflamatorios como la procalcitonina (PCT) y la proteína C reactiva (PCR) han sido ampliamente estudiados para mejorar el diagnóstico y la estratificación de riesgo. La PCT ha mostrado mayor especificidad para infecciones bacterianas y mejor correlación con la gravedad de la sepsis en comparación con la PCR, que es más inespecífica1,2. Esta revisión analiza estudios recientes sobre la utilidad de estos biomarcadores en la toma de decisiones en urgencias, abordando su impacto en la selección de antibióticos y la reducción del tiempo de hospitalización3.
Sepsis is one of the leading causes of mortality in emergency departments, and its early management is crucial to improving clinical outcomes. In this context, inflammatory biomarkers such as procalcitonin (PCT) and C-reactive protein (CRP) have been widely studied to enhance diagnosis and risk stratification. PCT has shown greater specificity for bacterial infections and better correlation with sepsis severity compared to CRP, which is more nonspecific1,2. This review analyzes recent studies on the utility of these biomarkers in emergency decision-making, addressing their impact on antibiotic selection and hospital stay reduction3.