José María Martínez Garcés, Natalia Crespo Forcén, Iñaki Goiri García, Alejandro Millán Arrazola, Cristina López Esbec, Marcos Buey Aguilar
La lidocaína intravenosa (LIV) se ha convertido en un área de creciente interés en anestesiología debido a sus efectos analgésicos, antiinflamatorios y ahorradores de opioides. A lo largo de las últimas décadas, múltiples ensayos clínicos y metaanálisis han evaluado su utilidad en distintos tipos de cirugía. La evidencia más sólida proviene de la cirugía abdominal, donde la LIV ha demostrado reducir la intensidad del dolor postoperatorio, acelerar la recuperación del tránsito intestinal y disminuir el consumo de opioides. En otras cirugías, como la torácica, tiroidea o de mama, los resultados son más heterogéneos, aunque sugieren beneficio en términos de analgesia y reducción de complicaciones relacionadas con los opioides.
En cuanto a la seguridad, la lidocaína presenta un amplio margen terapéutico y, en las dosis recomendadas, los niveles plasmáticos se mantienen por debajo de los umbrales neuro y cardiotóxicos. Esta revisión analiza mecanismos de acción, hallazgos clínicos y repercusiones prácticas de la LIV, destacando sus beneficios comprobados y las limitaciones actuales de la evidencia. Se concluye que la lidocaína intravenosa representa una herramienta prometedora dentro de los protocolos de recuperación multimodal, aunque se requieren estudios bien diseñados que definan con mayor precisión su papel en diferentes escenarios quirúrgicos.
Intravenous lidocaine (IVL) has emerged as an area of increasing interest in anesthesiology due to its analgesic, anti-inflammatory and opioid-sparing effects. Over the past decades, numerous clinical trials and meta-analyses have investigated its usefulness in different types of surgery. The strongest evidence comes from abdominal surgery, where IVL has been shown to reduce postoperative pain intensity, accelerate bowel recovery and decrease opioid consumption. In other surgeries, such as thoracic, thyroid or breast procedures, results are more heterogeneous but suggest potential benefits in analgesia and reduction of opioid-related complications.
Regarding safety, lidocaine has a wide therapeutic index and, at recommended doses, plasma concentrations remain below neurotoxic and cardiotoxic thresholds. This review analyzes mechanisms of action, clinical findings and practical implications of IVL, emphasizing both its proven benefits and the current limitations of evidence. In conclusion, intravenous lidocaine represents a promising tool within multimodal recovery protocols, although further well-designed studies are needed to clearly define its role in different surgical contexts.