• La prevalencia del síndrome de ojo seco (SOS) varía entre el 5% y el 34%, aumentando a partir de los 50 años, afecta con mayor frecuencia a mujeres (2:1) y aumenta con la edad.
• La causa es multifactorial, se diferencian 2 tipos, por hipolacrimia y la evaporativa, que es la más frecuente, sobre todo por disfunción de las glándulas de Meibomio (blefaritis) 30-60,8%, y aumenta con la edad.
• El síndrome de Sjögren cursa con xerostomía y en el secundario se asocia a enfermedades autoinmunes.
• Empeora con los factores ambientales, tareas de concentración en que disminuye el parpadeo, fármacos con efecto anticolinérgico y colirios con conservantes.
• La sintomatología es inespecífica y subjetiva, la sensación de cuerpo extraño es el síntoma principal, se realizará el diagnóstico diferencial con otras entidades como la conjuntivitis alérgica en personas jóvenes o malposiciones palpebrales en personas de mayor edad.
• La fotofobia acompañada de dolor, visión borrosa e hiperemia conjuntival son síntomas indicativos de afectación corneal.
• El tratamiento del SOS es crónico, con medidas higiénicas y lágrimas artificiales preferiblemente sin conservantes, con el objetivo de aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida y prevenir lesiones corneales.