Aracely Alejandra Guerrero-Arroyo, Rey Gutiérrez Tolentino, Beatriz Schettino Bermúdez, José Jesús Pérez González, Salvador Vega y León, María Radilla Vázquez, Keren Gissel Ramírez Hernández, Claudia Cecilia Radilla Vázquez
Fundamentos: En adolescentes, resulta complicado clasificar la obesidad, por el hecho que la composición corporal está continuamente cambiando. El objetivo del presente estudio fue analizar el Índice de Masa Corporal y contrarrestarlo con los resultados de composición corporal obtenidos por bioimpedancia eléctrica en adolescentes mexicanos.
Métodos: Estudio observacional y descriptivo, con una muestra de 2710 adolescentes estudiantes de primer grado de educación secundaria. Para evaluar el peso, se utilizó los percentiles del IMC recomendados por la Organización Mundial de la Salud. La composición corporal se obtuvo a través del analizador de composición corporal Inbody-270.
Resultados: Al correlacionar el diagnóstico de IMC con la composición corporal, se observa que el 22,46% y el 24,84% de los adolescentes que fueron diagnosticados con peso adecuado presentan niveles altos de masa grasa corporal y una proporción de cintura cadera elevada, respectivamente. Asimismo, el 35,50% de los adolescentes diagnosticados con normo peso por IMC estaban ubicados en el percentil alto de grasa corporal, incluso por encima diagnosticados con obesidad (27,66%), con diferencia estadística altamente significativa.
Conclusiones: En la adolescencia el IMC no es suficiente para evaluar el estado nutricio, es necesario la evaluación de parámetros como el nivel de grasa corporal para un adecuado diagnóstico.
Background: Obesity is difficult to classify in adolescents because body composition is constantly changing.
The aim of this study was to analyze the Body Mass Index and compare it with the results of body composition obtained by electrical bioimpedance in Mexican adolescents.
Methods: Observational and descriptive study, with a sample of 2710 adolescent students in the first year of secondary education. To assess weight, the BMI percentiles recommended by the World Health Organization were used. Body composition was obtained through the Inbody-270 body composition analyzer.
Results: When correlating the BMI diagnosis with body composition, it is observed that 22.46% and 24.84% of adolescents who were diagnosed with adequate weight have high levels of body fat mass and a high waist-hip ratio, respectively. Likewise, 35.50% of adolescents diagnosed with normal weight by BMI were located in the high percentile of body fat, even above those diagnosed with obesity (27.66%), with a highly statistically significant difference.
Conclusions: In adolescence, the BMI is not sufficient to evaluate the nutritional status, and the evaluation of parameters such as the level of body fat is necessary for an adequate diagnosis.