Paula Pros Jiménez, María Rubio Aguerri, Esther Sancho Guillén, María Sánchez Funes
El ayuno intermitente (AI) se presenta como una estrategia nutricional basada en la alternancia de periodos de ayuno y alimentación. En esta revisión sistemática se analizan artículos publicados entre 2012 y 2022 en PubMed, con el fin de evaluar sus beneficios y limitaciones sobre la salud. De un total de 40 artículos identificados, finalmente se incluyeron 9 en el análisis cualitativo.
Los hallazgos evidencian que el AI favorece la pérdida de peso y mejora factores de riesgo asociados a obesidad, hipertensión y enfermedades metabólicas. Asimismo, puede influir positivamente en la regulación de la glucosa, la sensibilidad a la insulina, la función cardiovascular y cerebral, además de contribuir potencialmente en la prevención del cáncer. Sin embargo, existen efectos secundarios como la pérdida de masa muscular, la cetosis o el desequilibrio electrolítico, y en patologías específicas —como cáncer en tratamiento activo o algunos casos de diabetes— no se recomienda su práctica.
Se concluye que el ayuno intermitente puede ser una herramienta útil en la promoción de la salud, siempre que se realice bajo supervisión profesional y en combinación con hábitos saludables como el ejercicio físico.
Intermittent fasting (IF) is presented as a nutritional strategy based on alternating periods of fasting and feeding. This systematic review analyzed articles published between 2012 and 2022 in PubMed, aiming to evaluate its health benefits and limitations. Out of a total of 40 identified articles, 9 were ultimately included in the qualitative analysis.
The findings show that IF promotes weight loss and improves risk factors associated with obesity, hypertension, and metabolic disorders. Additionally, it may exert positive effects on glucose regulation, insulin sensitivity, cardiovascular and brain function, and may potentially contribute to cancer prevention. However, adverse effects such as muscle mass loss, ketosis, or electrolyte imbalance have also been reported, and in specific conditions—such as active cancer treatments or certain cases of diabetes—its practice is not recommended.
In conclusion, intermittent fasting may serve as a valuable tool in health promotion, provided it is conducted under professional supervision and combined with other healthy lifestyle habits such as regular physical activity.