El cáncer es una de las causas más importantes de morbilidad y mortalidad a nivel mundial. Entre los diversos factores relacionados, la dieta, incluyendo el consumo de carne, ha sido ampliamente investigada por su posible vínculo con la aparición de varios tipos de cáncer, en particular el colorrectal. Este estudio sistemático examina la literatura científica publicada entre 2010 y 2025 respecto a la relación entre el consumo de distintos tipos de carne (roja, procesada y blanca) y el riesgo de desarrollar cáncer en personas adultas.
La evidencia revisada confirma una asociación consistente entre el consumo habitual de carne procesada y un mayor riesgo de cáncer colorrectal, respaldando su clasificación como carcinógeno humano (Grupo 1) según la IARC. En cuanto a la carne roja, los resultados de los estudios son variados, aunque algunos indican una posible asociación con cáncer colorrectal, de próstata y de páncreas, particularmente cuando se consume en grandes cantidades y se cocina a temperaturas elevadas. Por ello, esta carne se considera probablemente carcinogénica (Grupo 2A). Por su parte, la carne blanca no mostró una asociación significativa con el riesgo general de cáncer, aunque algunos estudios recientes apuntan a posibles vínculos con el cáncer pancreático.
Entre los mecanismos biológicos sugeridos se encuentran la generación de compuestos carcinogénicos como aminas heterocíclicas, hidrocarburos aromáticos policíclicos y nitrosaminas, además de la presencia de hierro hemo, nitratos y nitritos en determinados tipos de carne. Factores como el tabaquismo, la actividad física, el consumo de fibra y la predisposición genética también pueden influir en los resultados.
Dada la alta prevalencia del consumo de carne y el impacto del cáncer en la salud pública, se recomienda limitar la ingesta de carnes procesadas y moderar el consumo de carne roja, promoviendo hábitos alimentarios más saludables respaldados por evidencia científica actualizada.
Cancer is one of the leading causes of morbidity and mortality worldwide. Among the various related factors, diet—including meat consumption—has been extensively studied for its possible link to the development of several types of cancer, particularly colorectal cancer. This systematic review examines scientific literature published between 2010 and 2025 regarding the relationship between the consumption of different types of meat (red, processed, and white) and the risk of developing cancer in adults.
The reviewed evidence confirms a consistent association between habitual consumption of processed meat and an increased risk of colorectal cancer, supporting its classification as a human carcinogen (Group 1) according to the IARC. Regarding red meat, study results are mixed, although some suggest a possible link to colorectal, prostate, and pancreatic cancers, especially when consumed in large amounts and cooked at high temperatures. Therefore, red meat is considered probably carcinogenic (Group 2A). On the other hand, white meat has not shown a significant association with overall cancer risk, although some recent studies indicate potential links with pancreatic cancer.
Proposed biological mechanisms include the formation of carcinogenic compounds such as heterocyclic amines, polycyclic aromatic hydrocarbons, and nitrosamines, as well as the presence of heme iron, nitrates, and nitrites in certain types of meat. Factors such as smoking, physical activity, fiber intake, and genetic predisposition may also influence outcomes.
Given the high prevalence of meat consumption and the impact of cancer on public health, it is recommended to limit the intake of processed meats and moderate red meat consumption, promoting healthier dietary habits supported by up-to-date scientific evidence.