Se describe el caso clínico de un adolescente de 13 años que acude a consulta de enfermería en atención primaria acompañado de su madre. Refiere cefalea recurrente, molestias oculares con irritación y sequedad, lagrimeo y visión borrosa, síntomas que coinciden con un uso prolongado de dispositivos electrónicos, alcanzando hasta seis horas seguidas frente a pantallas, además de una alteración marcada del sueño, con inicio habitual del descanso alrededor de las 3:00 horas.
La valoración enfermera basada en el modelo de Virginia Henderson permitió detectar necesidades alteradas relacionadas con el descanso, la visión, la comunicación y la ocupación. A partir de esta evaluación se establecieron diagnósticos de enfermería NANDA, resultados esperados NOC e intervenciones NIC, centrados en reducir el tiempo de exposición a pantallas, mejorar la higiene del sueño, prevenir complicaciones oculares y reforzar la educación sanitaria dirigida al adolescente y su familia.
Este caso evidencia las repercusiones del uso excesivo de pantallas en la salud integral de los adolescentes y resalta el papel clave de enfermería en atención temprana, la educación sanitaria y la promoción de hábitos de vida saludables.
This clinical case reports a 13-year-old male patient who attended a primary care nursing consultation accompanied by his mother. He presented with recurrent headache, eye irritation and dryness, tearing, and blurred vision, coinciding with excessive use of electronic devices, spending up to six consecutive hours on screens and showing a significant alteration of his sleep pattern, usually going to bed around 3:00 a.m.
Nursing assessment, based on Virginia Henderson’s model, identified partially altered needs related to rest, vision, communication, and occupation. Nursing diagnoses (NANDA), outcomes (NOC), and interventions (NIC) were developed, aimed at reducing screen time, improving sleep hygiene, preventing ocular complications, and providing health education to both the adolescent and his family.
This case highlights the multidimensional impact of excessive screen use on adolescents’ physical, emotional, and social health, as well as the key role of nurses in early detection, health education, and the promotion of healthy lifestyle habits.