El caso clínico presenta a Pablo, un adolescente con tetraparesia espástica debido a una Parálisis Cerebral Infantil (PCI), que depende completamente de su madre para las actividades diarias debido a su discapacidad física y complicaciones como disfagia, asma y epilepsia. La valoración de enfermería se centró en las necesidades básicas de respiración, alimentación, movilidad y cuidado de la piel, identificando problemas como el riesgo de aspiración y deterioro de la integridad cutánea, así como el estrés y sobrecarga de la madre como cuidadora. El plan de cuidados incluyó intervenciones para prevenir complicaciones como úlceras por presión y la aspiración, así como apoyo emocional y estrategias para reducir el cansancio de la cuidadora.
Las intervenciones mostraron avances, pero aún persisten algunas áreas a mejorar, como la gestión del estrés de la madre y su autocuidado. A través de la educación y el seguimiento continuo, se logró una mejora en los cuidados del paciente, aunque se identificó la necesidad de más apoyo psicológico y recursos para la familia. Este caso resalta la importancia de un enfoque multidisciplinario que involucre no solo al paciente, sino también a la cuidadora, para mejorar la calidad de vida de ambos y prevenir complicaciones adicionales.
The case presents Pablo, an adolescent with spastic tetraparesis due to Infantile Cerebral Palsy (ICP), who is fully dependent on his mother for daily activities because of his physical disability and complications such as dysphagia, asthma, and epilepsy. The nursing assessment focused on basic needs including breathing, feeding, mobility, and skin care, identifying problems such as the risk of aspiration and impaired skin integrity, as well as stress and caregiver burden experienced by his mother. The care plan included interventions to prevent complications such as pressure ulcers and aspiration, along with emotional support and strategies to reduce caregiver fatigue.
The interventions showed progress, but some areas still need improvement, particularly in managing the mother’s stress and self-care. Through education and continuous follow-up, improvements in patient care were achieved, although the need for more psychological support and resources for the family was identified. This case highlights the importance of a multidisciplinary approach involving not only the patient but also the caregiver, to improve the quality of life for both and to prevent further complications.