La garantía de calidad (QA) y el control de calidad (QC) en los servicios de radiodiagnóstico constituyen un conjunto de procedimientos y estándares orientados a asegurar la seguridad del paciente, optimizar los recursos disponibles y garantizar resultados diagnósticos fiables. Este trabajo realiza una revisión de la literatura científica actual sobre programas de QA y QC, analizando su implementación, los sistemas de monitorización de dosis, los programas de revisión por pares y las estrategias para minimizar errores. Se pone especial énfasis en el papel coordinador de los auxiliares administrativos y técnicos en radiodiagnóstico, cuyo trabajo es esencial para garantizar la trazabilidad, la adecuada gestión de la documentación y la optimización de procesos asistenciales. Asimismo, se exploran las directrices europeas sobre gestión de dosis, la aplicación de sistemas informatizados para la monitorización de la exposición del paciente y la importancia de establecer circuitos de reporte de errores para mejorar la seguridad. Los resultados evidencian que los programas de QA y QC, correctamente implementados, reducen la variabilidad, mejoran la precisión diagnóstica y facilitan la toma de decisiones clínicas. La coordinación entre profesionales asistenciales, técnicos y administrativos resulta clave para la efectividad de estos programas.
Quality assurance (QA) and quality control (QC) in radiology services encompass a set of procedures and standards aimed at ensuring patient safety, optimizing available resources, and guaranteeing reliable diagnostic results. This article reviews the current scientific literature on QA and QC programs, analyzing their implementation, dose monitoring systems, peer review programs, and error minimization strategies. Special emphasis is placed on the role of administrative assistants and radiology technicians, whose work is essential for ensuring traceability, proper documentation management, and workflow optimization. The review also explores European guidelines on dose management, computerized systems for monitoring patient exposure, and the importance of establishing error reporting circuits to enhance safety. Findings indicate that properly implemented QA and QC programs reduce variability, improve diagnostic accuracy, and facilitate clinical decision-making. Coordination between healthcare professionals, technicians, and administrative staff is key to achieving program effectiveness.