La cirugía y los procedimientos médicos suelen generar altos niveles de ansiedad y dolor en niños, lo que puede afectar negativamente en su recuperación y bienestar. Aunque el manejo farmacológico es frecuente en la práctica clínica, presenta efectos secundarios importantes, lo cual ha impulsado el uso de estrategias no farmacológicas como la realidad virtual. La realidad virtual inmersiva ha demostrado ser eficaz para reducir el dolor y la ansiedad en procedimientos como venopunciones, curas de quemaduras y otros, especialmente en niños de 4 a 7 años, al combinar distracción activa con información adaptada al niño. Si bien algunos estudios muestran que dicha terapia no siempre es superior a otras formas de distracción en procedimientos simples, en contextos más dolorosos ha mostrado buenos resultados, acortando el tiempo de los procedimientos y aumentando la satisfacción del personal sanitario.
Surgery and medical procedures often generate high levels of anxiety and pain in children, which can negatively impact their recovery and overall well-being. Although pharmacological management is common in clinical practice, it is associated with significant side effects, leading to the growing use of non-pharmacological strategies such as virtual reality. Immersive virtual reality has proven effective in reducing pain and anxiety during procedures such as venipuncture, burn care, and others, particularly in children aged 4 to 7, by combining active distraction with age-appropriate procedural information. While some studies show that this therapy is not always superior to other forms of distraction in simpler procedures, it has shown positive results in more painful contexts, reducing procedure time and increasing healthcare staff satisfaction.