Ángel Sicilia Camarena, Ana Cristina Galindo García, Javier Sicilia Camarena, Virginia Giménez Molina, Andrés Biescas Merino
La fístula o seno preauricular es una anomalía congénita que corresponde a un trayecto epitelial fistuloso, superficial o profundo, que puede terminar en un fondo de saco ciego o extenderse hacia planos más profundos. Se manifiesta como un pequeño orificio localizado en la región anterior al pabellón auricular, habitualmente en la raíz del hélix. Su incidencia varía geográficamente: en Europa y Estados Unidos oscila entre el 0,1–0,9%, mientras que alcanza hasta el 6% en Asia y hasta el 10% en regiones africanas. La mayoría de los casos son esporádicos y aislados, aunque existen formas familiares con herencia autosómica dominante y penetrancia variable. Pueden presentarse de forma unilateral o bilateral, esta última más asociada a antecedentes familiares. Desde el punto de vista embriológico, se originan por la fusión incompleta de las protuberancias auriculares derivadas del primer y segundo arco branquial entre la quinta y sexta semana de gestación. Clínicamente, lo más frecuente es que sean asintomáticas, pero pueden complicarse con infecciones recurrentes que ocasionan eritema, dolor, secreción purulenta y, en casos graves, fibrosis con deformidad auricular. En un pequeño porcentaje, pueden formar parte de síndromes como el branquio-oto-renal o el de Beckwith-Wiedemann, que requieren una evaluación multidisciplinaria. El diagnóstico es principalmente clínico, complementado en ocasiones con ecografía de partes blandas o resonancia magnética en casos complejos. El diagnóstico diferencial incluye quistes dermoides, epidermoides, anomalías del primer arco branquial y procesos infecciosos adquiridos. El tratamiento depende de la evolución clínica: los pacientes asintomáticos requieren únicamente observación, mientras que en casos de infección aguda se indican antibióticos y, en situaciones recurrentes, la resección quirúrgica completa en fase libre de infección. Se presenta el caso de una lactante de 11 meses con fístulas preauriculares bilaterales infectadas, con antecedente materno, que respondió favorablemente a antibioterapia sin necesidad inicial de cirugía.
Preauricular sinus or fistula is a congenital anomaly consisting of an epithelial tract, either superficial or deep, which may end in a blind sac or extend into deeper planes. It usually presents as a small orifice located anterior to the auricle, most often at the root of the helix. Its incidence varies geographically: in Europe and the United States it ranges between 0.1–0.9%, while in Asian populations it reaches up to 6% and up to 10% in some African regions. Most cases are sporadic and isolated; however, familial forms with autosomal dominant inheritance and variable penetrance have been described. They may occur unilaterally or bilaterally, the latter more frequently associated with a positive family history. Embryologically, the lesion results from incomplete fusion of the auricular hillocks derived from the first and second branchial arches during the fifth and sixth weeks of gestation. Clinically, preauricular sinuses are often asymptomatic, but they can become complicated by recurrent infections, presenting with erythema, local pain, purulent discharge, and in severe cases, fibrosis leading to auricular deformity. A small proportion may be associated with syndromes such as branchio-oto-renal or Beckwith-Wiedemann, which require multidisciplinary evaluation. Diagnosis is primarily clinical, although imaging techniques such as soft-tissue ultrasound or magnetic resonance imaging may be necessary in complex or recurrent cases. Differential diagnosis includes dermoid cysts, epidermoid cysts, anomalies of the first branchial arch, and acquired infectious processes. Management depends on clinical presentation: asymptomatic patients only require observation, while acute infections are treated with antibiotics, and recurrent cases should undergo complete surgical excision of the tract during infection-free periods. We report the case of an 11-month-old female infant with bilateral infected preauricular sinuses and a positive maternal history, who responded favorably to antibiotic therapy without requiring initial surgical intervention.