Patricia Ibáñez Sánchez, Cristian Aguilar Sáez
Las disfunciones sexuales masculinas (DSM) afectan de forma negativa en la calidad de vida de los hombres que sufren estas disfunciones. Las DSM se consideran una manifestación de disfunción del suelo pélvico (SP). A pesar de que su prevalencia (38,8%) es menor que en las disfunciones sexuales femeninas, su impacto es significativo. Las principales DSM incluyen disfunción eréctil, eyaculación precoz y trastorno orgásmico, cuyas causas pueden ser biológicas, psicológicas o multifactoriales.
El SP masculino participa de forma activa en funciones sexuales como la erección y la eyaculación. Es por ello que disfunciones a nivel de los músculos isquiocavernosos o bulbocavernoso están estrechamente relacionados con diferentes alteraciones sexuales.
La evaluación fisioterapéutica debe ser integral, utilizando diferentes herramientas como cuestionarios o ecografía funcional. La fisioterapia pelviperineal se encuentra como uno de los tratamientos de primera línea eficaz, mejorando el control eyaculatorio, la función eréctil y la satisfacción sexual. Las técnicas que se utilizan de fisioterapia incluyen ejercicios específicos de SP, terapia manual, electroestimulación, biorretroalimentación y educación en salud pélvica. No obstante, el abordaje debe de ser biopsicosocial, enfocado en un apoyo psicológico para los factores emocionales asociados.
En conclusión, la fisioterapia especializada junto con un enfoque multidisciplinar, es clave para el tratamiento de las DSM, aportando beneficios clínicos y funcionales significativos.
Male sexual dysfunctions (MSD) negatively affect the quality of life of men who suffer from these dysfunctions. MSD is considered to be a manifestation of pelvic floor dysfunction (PF). Although its prevalence (38,8%) is lower than that of female sexual dysfunctions, its impact is significant. The main DSM include erectile dysfunction, premature ejaculation and orgasmic disorder, whose causes may be biological, psychological or multifactorial.
The male PF is actively involved in sexual functions such as erection and ejaculation. This is why dysfunctions at the level of isquiocavernosus or bulbocavernoso muscles are closely related to different sexual alterations.
The physiotherapeutic assessment should be comprehensive, using different tools such as questionnaires or functional ultrasound. Pelviperineal physiotherapy is found as one of the effective first-line treatments, improving ejaculatory control, erectile function and sexual satisfaction. Physiotherapy techniques include PF-specific exercises, manual therapy, electroestimulation, biofeedback and pelvic health education. However, the approach must be biopsychosocial, focusing on psychological support for associated emotional factors.
In conclusion, specialized physiotherapy along with a multidisciplinary approach is key to the treatment of MSD, providing significant clinical and functional benefits.