Introducción. La endometriosis es una enfermedad crónica dependiente de estrógenos que afecta a un 10% de las mujeres en edad fértil. Su sintomatología es variada.
Objetivo. Evaluar la evidencia actual sobre la relación entre patrones dietéticos con el riesgo y los síntomas de la endometriosis.
Material y métodos. Búsqueda sistemática en PubMed/MEDLINE, Web of Science y Scopus. Se incluyeron estudios observacionales, ensayos clínicos y revisiones con datos sobre riesgo, dolor y/o síntomas gastrointestinales.
Resultados. Una mayor ingesta de lácteos totales se asocia a menor riesgo de endometriosis, mientras que carne roja, grasas trans y saturadas se asocian a un mayor riesgo. Patrones antiinflamatorios – como la dieta mediterránea – muestran mejoras de dolor y calidad de vida. En pacientes con síntomas gastrointestinales, la dieta baja en FODMAP mejora el dolor abdominal y la calidad de vida. Los suplementos de vitamina D tienen resultados mixtos. La suplementación con vitaminas C y E parece reducir el dolor.
Conclusiones. Un enfoque dietético antiinflamatorio y personalizado es razonable como coadyuvante al tratamiento, aunque se necesitan ECA más grandes y estandarizados
Introduction. Endometriosis is a chronic estrogen-dependent disease that affects 10% of women of childbearing age. Its symptoms vary.
Objective. To evaluate the current evidence on the relationship between dietary patterns and the risk and symptoms of endometriosis.
Materials and methods. A systematic search was conducted in PubMed/MEDLINE, Web of Science, and Scopus. Observational studies, clinical trials, and reviews with data on risk, pain, and/or gastrointestinal symptoms were included.
Results. A higher intake of total dairy products is associated with a lower risk of endometriosis, while red meat, trans fats, and saturated fats are associated with a higher risk. Anti-inflammatory patterns—such as the Mediterranean diet—show improvements in pain and quality of life. In patients with gastrointestinal symptoms, a low-FODMAP diet improves abdominal pain and quality of life. Vitamin D supplements have mixed results. Supplementation with vitamins C and E appears to reduce pain.
Conclusions. A personalized anti-inflammatory dietary approach is reasonable as an adjunct to treatment, although larger, more standardized RCTs are needed.