La artrosis de rodilla (AR) afecta a una gran cantidad de personas a nivel mundial, siendo una causa frecuente de dolor, limitación funcional y discapacidad. Esta patología está asociada con la degradación del cartílago articular y demás anomalías estructurales especialmente en el compartimento femorotibial interno. Los principales factores de riesgo incluyen la edad avanzada, el sexo femenino, el sobrepeso y lesiones articulares previas. Los síntomas más comunes son el dolor, rigidez, debilidad muscular, limitación de movimiento y sensación de inestabilidad, afectando a la calidad de vida y a las actividades del día a día.
El diagnóstico fisioterapéutico se basa en una evaluación clínica exhaustiva que permite identificar signos tempranos y planificar tratamientos adecuados. En casos avanzados, la cirugía de reemplazo articular es necesaria cuando las intervenciones conservadoras no son suficientes. La fisioterapia desempeña un papel crucial, especialmente con terapia manual y ejercicio terapéutico, que son efectivos para reducir el dolor, ganar fuerza y movilidad. El ejercicio terapéutico es una de las claves, incluyendo ejercicios de fuerza, aeróbicos de bajo impacto, movilidad y ejercicios funcionales, con el fin de mejorar el estado y la funcionalidad de la rodilla. Además, mejorar la adherencia al tratamiento mediante estrategias educacionales puede optimizar los resultados clínicos.
Como conclusión, un tratamiento integral que combine fisioterapia, cirugía y estrategias para promover la adherencia es esencial para mejorar la calidad de vida de los pacientes con AR.
Knee osteoarthritis (RA) affects a large number of people worldwide, being a frequent cause of pain, functional impairment and disability. This pathology is associated with the degradation of articular cartilage and other structural abnormalities especially in the internal femorotibial compartment. The main risk factors include advanced age, female sex, overweight and previous joint injuries. The most common symptoms are pain, stiffness, muscle weakness, limited movement and feeling of instability, affecting quality of life and daily activities.
Physiotherapeutic diagnosis is based on a thorough clinical evaluation that allows early signs to be identified and appropriate treatments to be planned. In advanced cases, joint replacement surgery is necessary when conservative interventions are not sufficient. Physical therapy plays a crucial role, especially with manual therapy and therapeutic exercise, which are effective in reducing pain, gaining strength and mobility. Therapeutic exercise is one of the keys, including strength exercises, low-impact aerobics, mobility and functional exercises, in order to improve the condition and functionality of the knee. In addition, improving adherence to treatment through educational strategies can optimize clinical outcomes.
In conclusion, a comprehensive treatment that combines physiotherapy, surgery and strategies to promote adherence is essential for improving the quality of life of patients with RA.