Marta Iglesias Belles, Aroa Calvo Sanjuan, Marta Fernández Marín, Olaia Grijalbo Barcenilla, Valvanera Uterga Rodríguez, Joan Marín Egea
La gasometría arterial (ABG) es el estándar para oxigenación, pero la venosa (VBG) muestra buena concordancia para pH, HCO1− y pCO2 en pacientes sin hipercapnia grave, con impacto positivo en seguridad y flujo asistencial. Con una preanalítica estricta (anticoagulante correcto, eliminación de aire, mezcla adecuada, tiempo‑temperatura controlados) la VBG puede reemplazar la ABG en múltiples escenarios, reservando la pO2 arterial y/o cooximetría cuando es imprescindible3. Proponemos recomendaciones operativas para urgencias y UCI.
Desde el punto de vista operativo, el técnico superior en laboratorio clínico (TSLC) desempeña un papel clave. Entre sus funciones destacan la identificación del tipo de muestra, la verificación de las condiciones preanalíticas, la detección de posibles interferencias y la elaboración de informes claros con la interpretación técnica correspondiente
Arterial blood gas (ABG) is the gold standard for oxygenation, but venous blood gas (VBG) shows good agreement for pH, HCO1− and pCO2 in non‑hypercapnic patients, improving safety and ED throughput. With strict preanalytical control (proper anticoagulant, air removal, adequate mixing, time‑temperature), VBG can substitute ABG in many settings, reserving arterial pO2/co‑oximetry when essential. We provide ED/ICU operational recommendations.
From an operational perspective, the senior clinical laboratory technician (SCLT) plays a key role. Their duties include identifying sample types, verifying pre-analytical conditions, detecting potential interferences, and preparing clear reports with the corresponding technical interpretation.