La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad inflamatoria crónica de carácter autoinmune que afecta principalmente a las articulaciones sinoviales, produciendo sinovitis persistente y daño estructural progresivo. Su etiología es multifactorial, con la interacción de factores genéticos, ambientales y hormonales. Este artículo revisa los aspectos fisiopatológicos, clínicos, diagnósticos y terapéuticos de la AR, destacando el papel de la detección temprana y el manejo multidisciplinario. La AR presenta manifestaciones articulares y extraarticulares que condicionan un alto impacto en la calidad de vida de los pacientes. El diagnóstico se basa en criterios clínicos, serológicos e imagenológicos, con importancia del factor reumatoide y anticuerpos anti-CCP. El tratamiento se basa en fármacos modificadores de la enfermedad (FAME), tanto sintéticos como biológicos, además de terapias dirigidas y medidas no farmacológicas. El pronóstico depende en gran medida del inicio precoz del tratamiento y de un seguimiento adecuado de la enfermedad. El laboratorio clínico y la atención integral son esenciales para mejorar la evolución y reducir la discapacidad asociada a esta enfermedad¹⁻⁶.
Rheumatoid arthritis (RA) is a chronic autoimmune inflammatory disease that mainly affects synovial joints, leading to persistent synovitis and progressive structural damage. Its etiology is multifactorial, involving genetic, environmental, and hormonal factors. This article reviews the pathophysiological, clinical, diagnostic, and therapeutic aspects of RA, emphasizing the importance of early detection and multidisciplinary management. RA presents both articular and extra-articular manifestations, significantly impacting patients’ quality of life. Diagnosis relies on clinical, serological, and imaging criteria, with rheumatoid factor and anti-CCP antibodies playing a key role. Treatment is based on disease-modifying antirheumatic drugs (DMARDs), both synthetic and biologic, in addition to targeted therapies and non-pharmacological measures. Prognosis strongly depends on early initiation of therapy and proper follow-up. Clinical laboratories and comprehensive care are crucial for improving outcomes and reducing disability in RA¹⁻⁶.