Silvia Pérez Ortiz, Isabel Shengyin de la Parra Colom, Alba Moliner Gil, Laura Murillo Eito, Zhasmina Ivanova Ivanova
La lactancia materna exclusiva (LME) durante los primeros seis meses de vida es considerada la forma óptima de alimentación del lactante por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras entidades internacionales. Aporta beneficios nutricionales, inmunológicos y psicológicos tanto para el lactante como para la madre. Numerosos estudios han demostrado que la LME se asocia con menor incidencia de infecciones, sobrepeso, alergias y enfermedades crónicas, así como con mejores resultados en el desarrollo neurológico y cognitivo. En comparación, la leche de fórmula, aunque diseñada para asemejarse a la leche humana, no logra igualar su composición bioactiva ni sus efectos protectores. El presente artículo revisa la evidencia científica que respalda los beneficios de la lactancia materna frente a la alimentación con fórmula, con énfasis en el impacto sobre el desarrollo físico y cognitivo del lactante.
Exclusive breastfeeding (EBF) during the first six months of life is recognized by the World Health Organization (WHO) as the optimal form of infant nutrition. It provides complete nutritional support, immunological protection, and long-term health benefits for both infants and mothers. Scientific evidence shows that EBF is associated with reduced incidence of infections, obesity, allergies, and chronic diseases, along with improved cognitive and neurodevelopmental outcomes. In contrast, infant formula, while designed to mimic human milk, lacks many of its bioactive and immunological components. This article reviews current research comparing the effects of EBF and formula feeding, focusing on their impact on physical and cognitive development in early infancy.