Valvanera Uterga Rodríguez, Olaia Grijalbo Barcenilla, Aroa Calvo Sanjuan, Joan Marín Egea, Marta Fernández Marín, Marta Iglesias Belles
La Toxoplasmosis es una enfermedad con casos atribuidos por todo el mundo y provocada por el parasito intracelular Toxoplasma gondii. Como único hospedador definitivo tiene a la especie felina, mientras que, hospedadores intermediarios incluyen muchas especies desde humanos, hasta mascotas domésticas y especies salvajes. Su transmisión se puede producir a través de un mal consumo de los alimentos, una mala higiene, o por una exposición a heces de gatos infectados. Esta enfermedad afecta a personas de todas las edades, pudiéndose dar casos más graves en personas inmunodeprimidas o embarazadas. La mayoría de los casos son asintomáticos o los pacientes presentan síntomas leves. Existen diferentes métodos de diagnóstico, como moleculares, microbiológicos o inmunológicos, mediante pruebas serológicas o en casos graves o específicos a través de biopsias. En cuanto al tratamiento no existe uno específico, la única solución es la toma de medicamentos para reducir los síntomas, de ahí la importancia del estudio y avance que requiere la enfermedad para descubrir un tratamiento específico y efectivo. La prevención consiste en sencillos hábitos cotidianos como un buen hábito de higiene o una correcta alimentación. Siendo imprescindible, dado que representa un importante problema en la salud pública, teniendo en cuenta el alto cargo de complicaciones y la facilidad de contagio que supone para la sociedad.
Toxoplasmosis is a disease responsible for several cases around the world and caused by the intracellular parasite Toxoplasma Gondii. Its only definitive host is the feline species, while intermediate hosts include many species, like humans or domestic pets and wild animals. Its transmission can happen through improper food consumption, poor hygiene or exposure to the feces of infected cats. This disease affects people of all ages, but pregnant women’s and people with a system immunodeficient form a risk group. Most cases are asymptomatic or present mild symptoms. There are different diagnostic methods, such as molecular, microbiological, or immunological techniques, including serological tests or, in several cases, biopsies. Diagnosis helps us determine if we have the disease or not, and in case we do, there are some tests available to differentiate the subtype, such as congenital toxoplasmosis, an infection caused by toxoplasmosis, or, depending on the symptoms, it could also be ocular toxoplasmosis. Regarding treatment, there is no specific cure, the only solution is the use of medications to reduce symptoms, highlighting the importance of study and progress that the disease requires to discover a specific and effective treatment. Prevention consists in simple everyday habits, such as good hygiene practices and proper nutrition. Being essential given its significant impact on public health, considering the high risk of complications and the ease of transmission to society.