La Rehabilitación (o la Medicina Física) es muy antigua aunque como especialidad médica se ha constituido recientemente. Sería más adecuado considerarla como una etapa, más que una especialidad de la Medicina. Sus contenidos son heterogéneos y la visión de la misma por sus médicos difiere entre quienes creen que deben ser especialistas del aparato locomotor y otros que estiman que deben ser los médicos generales de los irreversiblemente discapacitados. El hecho de estas limitaciones definitivas es lo que demanda un enfoque rehabilitador adicional, diferente al estrictamente médico. Esto es la readaptación integral (social, profesional, labora, etc..), si la edad o condiciones de los pacientes o clientes lo permiten. Este enfoque no se contempla apenas por los equipos médico-rehabilitadores, al menos de los hospitales. El tratamiento rehabilitador es una estrategia que incluye múltiples técnicas y profesionales, que deben intercambiar y establecer finalmente criterios generalmente asumidos por todos, en lugar de disociarse administrativa y funcionalmente. Este inconveniente, junto a la pérdida de presencia del médico-rehabilitador en escuelas de fisioterapia y algunas comisiones de aparataje, la insatisfacción de las perspectivas, más o menos fundadas o irreales, de los usuarios o de los médicos de otras especialidades constituyen una realidad que debería abordarse en los congresos de Rehabilitación a fin de consensuar acciones que dignifiquen su práctica.