José M. Climent Barberá
, José Sánchez Payá 
La medicina de rehabilitación constituye una parte importante de a respuesta de la sociedad al fenómeno de la incapacidad. Su ámbito y sus dimensiones están profundamente arraigadas en el marco teórico propuesto por la Organización Mundial de la Salud, según el cual, la enfermedad, la deficiencia, la incapacidad y la minusvalía forman parte de un mismo proceso. La necesidad de rehabilitación debe fundamentarse en la evaluación del estado de salud que se deriva de este modelo, y más concretamente en los descriptores de incapacidad. Una vez establecida la necesidad y la demanda de rehabilitación podemos cuestionar si están en sintonía con la respuesta que ofrecen los recursos asistenciales.
Se presentan los siguientes indicadores: incapacidad temporal, incapacidad permanente, esperanza de vida libre de incapacidad, expectativa de incapacidad y probabilidad de supervivencia libre e incapacidad. Se exponen los descriptores de morbilidad atendía en diversas unidades de rehabilitación: destacan, por este orden, las enfermedades traumáticas, las articulares y de partes blandas, las neurológicas y las deformidades raquídeas. Se muestran los grupos de enfermedades que causan incapacidad: destacan, por este orden, las enfermedades articulares y de partes blandas, las nerviosas y mentales, las cardiopulmonares y los traumatismos. Existen cierta homogeneidad entre los dos modelos e morbilidad que presentamos. No obstante existen algunos desequilibrios, entre los que conviene destaca la gran dedicación a los problemas traumáticos y la escasa dedicación a los problemas neurológicos y la casi nula a los cardiopulmonares, al menos en delación con la proporción de incapacidad poblacional que generan estos grupos de enfermedades.