Guillermo Miranda Calderín, A.M. García Bravo, A. Gómez García
La patología del complejo articular del hombro es especialmente dolorosa, dificultando el reposo nocturno y creando una marcada limitación funcional. El nervio supraescapular aporta inervación sensitiva a la articulación glenohumeral, y es accesible a su bloqueo de manera percutánea. El bloqueo del nervio supraescapular es una técnica de rutina en las Unidades de Dolor. Puede ser realizado por un médico rehabilitador en su consulta si dispone del material e instalaciones adecuados. Se realiza una revisión bibliográfica de la técnica, sus indicaciones y efectos secundarios. Su principal indicación se centra las afecciones del manguito de los rotadores ya sea tendinitis o roturas parciales, no quirúrgicas o en espera de cirugía, y rebeldes a los tratamientos habituales (infiltraciones con esteroides y terapia con agentes físicos). También es útil en artritis reumatoide, fracturas de escápula, hombro hemipléjico, atrapamiento del nervio supraescapular y en la distrofia simpático-refleja. La técnica es sencilla y con pocos efectos secundarios, siendo el neumotórax (1%) uno de los más graves.