Hemos evaluado la relación entre actividad física y desarrollo motor en un grupo de 1.083 niños (588 niños y 495 niñas), alumnos y alumnas de 1º a 6º de Educación Primaria, de edades comprendidas entre 6 y 12 años. Utilizando la batería de test motores de Lincoln-Oseretsky se detectó una mejora progresiva con la edad en la ejecución de la mayoría de las tareas y en las puntuaciones de los diferentes subtests motores para ambos sexos. Los resultados de un cuestionario de actividad física cumplimentado por padres y educadores, mostraron una relativa constancia en el porcentaje de sujetos con un grado de actividad física moderado o intenso para los grupos de menor edad. La comparación entre sexos indicaba que la cuantía de la actividad física era mayor en niños que en niñas, lo que se explicaría por la influencia estimuladora del entorno inmediato en aquéllos. La falta de actividad física se acompañaba en niños de edades tempranas de un retraso significativo en la edad motora y una disminución del cociente motor. El fenómeno seria atribuible a una interacción entre factores maduracionales y de aprendizaje.