José María Abellán, Fernando Ignacio Sánchez Martínez, Jorge Eduardo Martínez Pérez, Eduardo Martínez Gabaldón
Objetivo Revisar varias intervenciones basadas en la economía del comportamiento (empujones saludables) destinadas a mitigar tanto la sobreutilización como la infrautilización de los recursos sanitarios, fenómenos ambos asociados con peores resultados en salud y mayores costes.
Método Se aplica un enfoque de estudio de caso comparativo para evaluar la efectividad de diez estudios diseñados para mejorar la adherencia al tratamiento y prevenir la infrautilización, así como aquellos enfocados en mejorar las prácticas de prescripción para abordar el sobretratamiento.
Resultados En primer lugar, los empujones saludables son generalmente efectivos, aunque existe una considerable variabilidad en sus resultados. Su efectividad en comparación con un grupo control varía entre el 5% y más del 30%. En segundo lugar, estrategias similares pueden generar resultados divergentes dependiendo del contexto (p. ej., adherencia a la medicación frente a cobertura de vacunación). En tercer lugar, el efecto de los empujones saludables parece disminuir una vez que la intervención ha terminado, en especial para los incentivos económicos. Sin embargo, las opciones por defecto parecen mantenerse persistentes a lo largo del tiempo.
Conclusiones El artículo examina los pros y los contras de los empujones saludables en el uso y la provisión de servicios sanitarios. La evidencia recopilada de los estudios seleccionados sugiere que los empujones pueden ayudar a racionalizar el uso de los servicios sanitarios. No obstante, persisten desafíos, como garantizar el mantenimiento a largo plazo de los efectos y evaluar su impacto en el bienestar y su relación coste-efectividad.
Objective To review several behavioral economics-based interventions (“healthy nudges”) aimed at mitigating the overuse and underuse of healthcare resources —phenomena associated with poorer health outcomes and increased costs.
Method A comparative case study approach is used to assess the effectiveness of ten studies designed to improve treatment adherence and prevent underuse, as well as those focused on improving prescribing practices to address overuse.
Results First, healthy nudges are generally effective, although there is considerable variability in their outcomes. Effectiveness compared to the control group ranges from 5% to over 30%. Second, similar strategies may yield divergent results depending on the context (e.g., medication adherence vs. vaccination uptake). Third, the effect of healthy nudges appears to diminish after the intervention ends, especially for economic incentives. However, default options seem to remain persistent over time.
Conclusions The article examines the pros and cons of healthy nudges in the use and provision of healthcare services. The evidence gathered from the selected studies suggests that nudges may help rationalize healthcare use. However, challenges remain, such as ensuring the long-term persistence of effects and evaluating their impact on well-being and cost-effectiveness.