Introducción: El propósito de este trabajo fue evaluar los resultados funcionales y radiográficos y las complicaciones en diferentes patrones fracturarios, analizar los factores más predictivos de la degeneración articular y evaluar la calidad de vida con el cuestionario SF-36.
Materiales y métodos: Estudio retrospectivo descriptivo de 35 pacientes tratados por fracturas del pilón tibial, de los cuales el mayor porcentaje fue por trauma de alta energía, efectuado entre enero de 1995 y enero de 2004.
La evaluación clínica incluyó el análisis de dos aspectos:
el funcional y la calidad de vida. En el primero se analizó subjetivamente el dolor y objetivamente, la marcha y la amplitud de movimiento. En el segundo se evaluó a los pacientes con el cuestionario SF-36, que valora integralmente la calidad de vida.
Se analizó estadísticamente simetría y curtosis de variables cuantitativas, pruebas de la t de Student, de MannWhitney, de Kruskal-Wallis, de la χ2 y exacta de Fisher, coeficiente de correlación de Spearman y valor alfa del 5% (p < 0,05). La media de seguimiento fue de 37,1 meses. Dentro de los resultados funcionales, en las lesiones tipo B el promedio final fue de 72,5 puntos, en las lesiones tipo C el promedio final fue de 54,8 puntos.
Resultados: En el SF-36 los resultados generales promedio obtenidos fueron entre regulares y buenos; el resultado más bajo se obtuvo en la escala del rol físico (36,7%) y el más alto fue en la escala de salud mental (72%).
Conclusiones: Luego del análisis de diferentes factores cabe destacar que se logró una alta predicción (84,9%) de la degeneración articular, pero no siempre se correlacionó la expresión clínica con el aspecto radiográfico de la osteoartrosis; el análisis del SF-36 reflejó que estas lesiones complejas son devastadoras y representan un importante trastorno crónico y debilitante con gran repercusión social.
Background: To evaluate functional and radiographic results, and complications in different fracture patterns;
analyze the most predictive factors for articular degeneration, and assess quality of life with the SF-36 questionnaire.
Methods: Retrospective, descriptive study of 35 patients treated for tibial pilon fractures, with the highest percentage of injuries resulting from high-energy trauma. The study was performed from January 1995 to January 2004;
clinical evaluation included two aspects: function and quality of life. The former included subjective evaluation of pain, and objective assessment of gait pattern and range of motion. To determine the latter, patients were evaluated with the SF-36 questionnaire for a comprehensive quality of life assessment.
Statistical analysis included skewness and kurtosis of quantitative values, Student’s test, Mann-Whitney, Kruskal-Wallis, Chi square test, Fisher’s exact test, Spearman’s correlation coefficient and 5% alpha value (p < 0.05).
Mean follow-up was 37.1 months. As regards functional results, type B injuries averaged 72.5 points and type C injuries, 54.8.
Results: General average results from the SF-36 questionnaire ranged from Fair to Good; Role Physical scored the lowest value (36.7%), whereas Mental Health showed the highest score (72%). Conclusions: After evaluating different factors, we should point out that a high predictive value (84.9%) was obtained for articular degeneration; however, not always did the clinical expression correlate with X-ray images of osteoarthrosis; and the SF-36 questionnaire analysis suggests that these complex injuries are devastating, and result in a significant chronic, debilitating disorder with high social impact.