Joan Marín Egea, Marta Fernández Marín, Marta Iglesias Belles, Aroa Calvo Sanjuan, Olaia Grijalbo Barcenilla, Valvanera Uterga Rodríguez
La ehrlichiosis es una zoonosis transmitida por garrapatas con impacto veterinario y humano. En perros, Ehrlichia canis provoca un cuadro que puede cursar en fases aguda, subclínica y crónica. Su distribución se relaciona con climas cálidos y la ecología del vector, con mayor seropositividad en áreas mediterráneas de España. Este trabajo sintetiza los criterios diagnósticos con foco en la ventana temporal de detección, la elección de muestra y el rendimiento de las técnicas.
La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en sangre total con EDTA ofrece la mayor sensibilidad en la fase aguda temprana. En fases subclínicas o crónicas, la carga bacteriana disminuye y puede recuperarse sensibilidad mediante PCR en tejidos linfoides (ganglio o médula ósea). La serología mediante IFI o ELISA permite confirmar seroconversión y valorar ascensos de título, además de estimar prevalencia poblacional. La microscopía con tinción de Giemsa aporta indicios rápidos cuando se observan mórulas, aunque su sensibilidad fuera de la fase aguda es limitada. El cultivo celular es confirmatorio, pero poco operativo en rutina. Las pruebas rápidas inmunocromatográficos facilitan el triaje y precisan confirmación.
Se propone un protocolo práctico que integra clínica, hemograma y bioquímica con una secuencia PCR/serología según fase clínica, para optimizar la confirmación etiológica y la toma de decisiones.
Ehrlichiosis is a tick-borne zoonosis with veterinary and human relevance. In dogs, Ehrlichia canis causes disease that may evolve through acute, subclinical, and chronic phases. Distribution mirrors warm climates and vector ecology, with higher seropositivity in Mediterranean areas of Spain. This article summarizes diagnostic criteria with emphasis on detection windows, appropriate specimens, and test performance.
Polymerase chain reaction (PCR) on EDTA whole blood provides the highest sensitivity during the early acute phase. In subclinical or chronic stages, bacterial load drops and sensitivity can be recovered by PCR on lymphoid tissues (lymph node or bone marrow). Serology by IFA or ELISA confirms seroconversion and rising titers and supports prevalence estimates. Giemsa-stained microscopy yields rapid clues when morulae are present but shows limited sensitivity beyond the acute phase. Cell culture is confirmatory yet impractical for routine use. Lateral-flow rapid tests enable point-of-care triage and require confirmation.
A pragmatic algorithm integrates clinical presentation, complete blood count and biochemistry with a phase-driven PCR/serology sequence to improve etiologic confirmation and decision-making.