Introducción: La preeclampsia (PE) y la restricción del crecimiento intrauterino (CIR) representan complicaciones obstétricas de gran impacto clínico. En los últimos años se han enmarcado en el concepto de “síndromes placentarios”, resaltando su fisiopatología común.
Objetivo: Revisar la evidencia reciente sobre la relación entre PE y CIR en cuanto a definiciones, mecanismos, prevención, diagnóstico y resultados.
Métodos: Se consultaron PubMed/MEDLINE, Cochrane Library y guías internacionales entre 2015 y 2025, priorizando guías clínicas, ensayos y metaanálisis.
Resultados: Las definiciones difieren según sociedades científicas: ISSHP incluye la disfunción placentaria (y el CIR) como criterio diagnóstico¹, mientras que ACOG mantiene un enfoque clásico centrado en hipertensión y afectación orgánica materna². El CIR se define y clasifica mediante biometría y Doppler³. La fisiopatología se basa en remodelado vascular deficiente y desequilibrio angiogénico⁴. El cociente sFlt1/PlGF es un biomarcador útil para descartar PE⁵. La aspirina y el calcio han mostrado eficacia preventiva⁶⁻⁷. El seguimiento del CIR se fundamenta en Doppler y protocolos estandarizados como TRUFFLE⁸⁻⁹. A largo plazo, la PE se asocia a mayor riesgo cardiovascular materno¹⁰.
Conclusiones: PE y CIR son expresiones de un mismo espectro de insuficiencia placentaria. La detección precoz, prevención adecuada y vigilancia fetal estructurada mejoran los resultados.
Introduction: Preeclampsia (PE) and intrauterine growth restriction (IUGR) are major obstetric complications, recently grouped under the concept of “placental syndromes.” Objective: To review evidence on the relationship between PE and IUGR regarding definitions, mechanisms, biomarkers, prevention, diagnosis, and outcomes.
Methods: Literature search was conducted in PubMed/MEDLINE, Cochrane Library, and international guidelines (2015–2025). Guidelines, trials, and meta-analyses were prioritized.
Results: ISSHP includes placental dysfunction (and IUGR) as diagnostic criteria¹, while ACOG maintains a more classical definition². IUGR is classified based on fetal biometry and Doppler³. Pathophysiology involves impaired vascular remodeling and angiogenic imbalance⁴. The sFlt-1/PlGF ratio is a useful biomarker⁵. Lowdose aspirin and calcium supplementation are effective preventive strategies⁶⁻⁷. Management relies on Doppler and standardized protocols such as TRUFFLE⁸⁻⁹. Long-term, PE increases maternal cardiovascular risk¹⁰.
Conclusions: PE and IUGR share a placental origin. Early detection, prevention, and structured fetal monitoring improve outcomes.