La colangitis biliar primaria (CBP) es una enfermedad hepática crónica, autoinmune y colestásica que conduce a destrucción de conductos biliares, colestasis, inflamación y fibrosis progresiva1. El tratamiento ha evolucionado desde el ácido ursodesoxicólico (UDCA), primera línea desde hace décadas, hasta la incorporación de nuevas moléculas. Sin embargo, una proporción relevante de pacientes presenta respuesta insuficiente a UDCA, lo que conlleva peor pronóstico2. El ácido obeticólico (OCA) constituye la segunda línea aprobada, aunque limitado por su perfil de seguridad y por la exacerbación del prurito (3–5). Los fibratos han demostrado eficacia en ensayos clínicos, pero su uso es aún fuera de indicación3-5.
En este contexto, dos ensayos fase 3 publicados en 2023 y 2024 representan un cambio de paradigma. Seladelpar, agonista selectivo de PPAR-δ, mostró tasas de respuesta bioquímica significativamente superiores al placebo (61,7% vs. 20%), normalización de fosfatasa alcalina en el 25% de los pacientes y reducción significativa del prurito6. Elafibranor, agonista dual PPAR-α/δ, alcanzó respuesta bioquímica en el 51% frente al 4% con placebo, con normalización de fosfatasa alcalina en el 15% y un perfil de seguridad favorable7. Estos resultados abren la puerta a objetivos terapéuticos más ambiciosos, como la normalización completa de parámetros colestásicos y el control sintomático.
Primary biliary cholangitis (PBC) is a chronic autoimmune cholestatic liver disease characterized by progressive bile duct destruction, cholestasis, inflammation, and fibrosis1. Therapeutic options have expanded from ursodeoxycholic acid (UDCA), the long-standing first-line agent, to newer molecules. However, a substantial proportion of patients show inadequate biochemical response to UDCA, associated with worse prognosis2. Obeticholic acid (OCA) is the only approved second-line therapy but is limited by safety concerns and pruritus exacerbation3-5. Fibrates have demonstrated efficacy but remain off-label3-5.
In this context, two phase 3 trials published in 2023 and 2024 represent a paradigm shift. Seladelpar, a selective PPAR-δ agonist, significantly outperformed placebo in biochemical response rates (61.7% vs. 20%), achieving alkaline phosphatase normalization in 25% of patients and reducing pruritus6. Elafibranor, a dual PPAR-α/δ agonist, achieved biochemical response in 51% versus 4% with placebo, with alkaline phosphatase normalization in 15% and a favorable safety profile7. These findings open the door to more ambitious therapeutic goals, including complete biochemical normalization and symptom control.