Las fracturas óseas son una de las lesiones más habituales que deben atender los especialistas en traumatología. Si no se tratan de forma adecuada, pueden llegar a ser graves y repercutir de manera importante en la calidad de vida del paciente1.
En el caso que nos ocupa, se trata de una paciente programada para una intervención quirúrgica por fractura de cadera. Para ello, se planifican los cuidados de enfermería durante todo el proceso quirúrgico, abarcando tres etapas fundamentales: la recepción en el perioperatorio, la fase intraoperatoria y la fase postoperatoria. Cada una de estas fases presenta características propias que requieren una atención y actividades de enfermería específicas1.
Un aspecto clave en el abordaje es el estado emocional de la paciente, ya que influye directamente en su adaptación al entorno hospitalario. En este sentido, la comunicación verbal y no verbal desempeña un papel esencial para ofrecer seguridad y confianza, favoreciendo así una mejor evolución y recuperación tras la cirugía1.
Bone fractures are one of the most common injuries treated by orthopaedic specialists. If not treated properly, they can become serious and have a significant impact on the patient’s quality of life1.
In the case at hand, the patient is scheduled for surgery for a hip fracture. Nursing care is planned throughout the surgical process, covering three fundamental stages: perioperative reception, the intraoperative phase, and the postoperative phase. Each of these phases has its own characteristics that require specific nursing care and activities1.
A key aspect of the approach is the patient’s emotional state, as it directly influences her adaptation to the hospital environment. In this sense, verbal and non-verbal communication plays an essential role in providing security and confidence, thus promoting better progress and recovery after surgery1.