La terapia de cierre asistido por vacío (VAC) ha revolucionado el manejo de heridas complejas desde su introducción en la década de los 90. Esta técnica que aplica presión negativa controlada sobre el lecho de la herida, promueve la granulación tisular, reduce el edema, mejora la percusión y eliminar exceso de exudado. Actualmente, la terapia de VAC es utilizada en una amplia gama de indicaciones, incluyendo úlceras crónicas, heridas quirúrgicas dehiscentes, lesiones traumáticas, quemaduras y heridas diabéticas. Este artículo revisa la fisiología del mecanismo de acción, sus aplicaciones clínicas, contraindicaciones, ventajas y limitaciones, así como la evidencia científica disponible sobre su efectividad. Con una adecuada selección de pacientes y entrenamiento del personal sanitario, la terapia VAC representa una herramienta poderosa para mejorar los resultados en el tratamiento de heridas complejas1,2.
Vacuum-Assisted Closure (VAC) therapy has revoluciones the management of complex wounds since its introduction in the 1990s. This technique, which applies controlled negative pressure to the wound bed, promotes tissue granulation, reduces edema, improves perfusion, and removes excess exudate. Currently, VAC therapy is used in a wide range of indications, including chronic ulcers, dehiscent surgical wounds, traumatic injuries, burns and diabetic wounds. This article reviews the physiology of its mechanism of action, clinical applications, contraindications, advantages and limitations, as well as the available scientific evidence regarding its effectiveness. With appropriate patient selection and adequate training of healthcare personnel, VAC therapy represent a powerful tool for improving outcomes the treatment of complex wounds.