Angie Silvana Pajuelo Madueño, Sandra Nataly Ttupa Capistrano
, Yuliana Yessy Gómez Rutti, María Antonieta Touriz Bonifaz, Angela Germania Monserrate Romero
, William Johnny Jiménez Jiménez
Introducción: El embarazo requiere una nutrición adecuada, pues una dieta deficiente puede afectar la salud materno-fetal.
Objetivo: Determinar la relación entre el consumo de alimentos ultraprocesados y el estado nutricional en gestantes peruanas atendidas en un Centro de Salud Materno Infantil.
Materiales y Métodos: Investigación de enfoque cuantitativo, fundamentada en un diseño no experimental, descriptivo y correlacional. La muestra estuvo conformada por 159 gestantes que se encuentran en el 2.º y 3.er trimestre de embarazo. La encuesta fue validada y aplicada por nutricionistas entrevistadores, consta de 17 preguntas sobre consumo de ultraprocesados, se consideraron los puntajes del baremo con los niveles bajo consumo (17-51 puntos) y alto consumo (52-85 puntos). Se analizaron los datos empleando la prueba estadística de Spearman para relacionar el consumo de alimentos ultraprocesados y los indicadores antropométricos, con un nivel de significancia de p<0,05.
Resultados: Respecto al IMC pregestacional, el 40,3% de las gestantes presentó sobrepeso y el 22,6% obesidad. El 39,0% tuvo una ganancia de peso elevada y el 32,7% ganancia adecuada. Asimismo, el 58,5% reportó un alto consumo de alimentos ultraprocesados. Existe asociación positiva entre los alimentos ultraprocesados y el IMC PG (Rho = 0,215; p = 0,006), especialmente los snacks, galletas, cereales endulzados, queques y bizcochos, golosinas, bebidas gaseosas, energizantes, yogurt, leche chocolatada y sazonadores, que se asocian con un mayor IMC en gestantes (p < 0,05).
Conclusión: El consumo de alimentos ultraprocesados se relaciona con un mayor IMC pregestacional, lo que evidencia su contribución al sobrepeso y la obesidad en gestantes. La elevada frecuencia de ingesta de productos como snacks, galletas, cereales endulzados, queques y bizcochos, golosinas, bebidas gaseosas, energizantes, yogurt industrializado, leche chocolatada y sazonadores refleja un patrón alimentario poco saludable que podría aumentar el riesgo de complicaciones obstétricas y perinatales.
Introduction: Pregnancy requires adequate nutrition, as a poor diet can affect maternal and fetal health.
Objective: To determine the relationship between the consumption of ultra-processed foods and nutritional status in Peruvian pregnant women treated at a Maternal and ChildHealth Center.
Materials and Methods: Non-experimental, cross-sectional descriptive-correlational study. The sample consisted of159 pregnant women in their second and third trimesters of pregnancy. Sampling was non-probabilistic and based on convenience. The survey was validated and administered by nutritionist interviewers and consisted of 17 questions on the consumption of ultra-processed foods. Scores were considered on a scale of low consumption (17-51 points) and high consumption (52-85 points). Pre-pregnancy BMI and weight gain were obtained from the Health Center’s pregnancy check-up cards. The data were analyzed using Spearman’s statistical test to relate the consumption of ultra-processed foods and anthropometric indicators, with a significance level of p<0.05.
Results: Regarding pre-pregnancy BMI, 40.3% of pregnant women were overweight and 22.6% were obese. Thirty-nine point zero percent had high weight gain and 32.7% had adequate weight gain. Likewise, 58.5% reported high consumption of ultra-processed foods. There is a positive association between ultra-processed foods and PG BMI (Rho = 0.215; p = 0.006), especially snacks, cookies, sweetened cereals, cakes and biscuits, sweets, soft drinks, energy drinks, yogurt, chocolate milk, and seasonings, which are associated with a higher BMI in pregnant women (p < 0.05).
Conclusion: The consumption of ultra-processed foods is related to a higher pre-pregnancy BMI. The high frequency of intake of products such as snacks, cookies, sweetened cereals, cakes and biscuits, sweets, soft drinks, energy drinks, industrialized yogurt, chocolate milk, and seasonings reflects an unhealthy eating pattern in pregnant women